Cultura

Escritores incomprendidos y poco conocidos
escritores raros
Hombres y mujeres que preferían la soledad y hoy su imagen pesa más que sus obras

Una mujer que no pudo ir a retirar su Nobel por fobia social y un hombre que pasó 63 años de su vida sin hacer "nada": Maestros de la literatura no tan conocidos

Incomprendidos, peculiares y no tan conocidos. Algunos de estos escritores han alcanzado la gloria después de muchos años e incluso cuando la muerte les toca. Sus obras son difundidas entre susurros, y a través de sinopsis improvisadas entre cafés y copas. No suelen perfilar entre los más vendidos de Amazon ni tener la etiqueta de Best Seller.

No solo la falta de difusión masiva diferencia a estos escritores, también las particularidades de su personalidad y la forma poco convencional de vivir su prosa. Esta es una lista de algunos de ellos:

La mujer que no recogió su Nobel por fobia social

El día que la escritora austriaca Elfriede Jelinek ganó su primer Nobel, todo el ámbito literario de su país lo celebró a través de homenajes y fiestas, menos ella. Ese día lo pasó en la casa de su esposo, en Munich. El diario EL PAÍS escribió el 18 de diciembre de 2004 que entre los círculos literarios se decía que daba la impresión que se estaba conmemorando a una difunta.

En el ámbito se le conoce como “la novelista más ácida de las letras austriacas”. La escritora afirmó sufrir de fobia a los espacios públicos y exigió respetar los males psíquicos, razón por la cual no acudió a Estocolmo para recibir el galardón, que le fue entregado meses después en la embajada de Suecia en su país.

Su libro más célebre es “La Pianista”. Este denso drama cuenta la vida de una maestra de piano que creció bajo el yugo de una madre absorbente, hasta que un día decide explorar su sexualidad con un estudiante. La decisión de darle a Jelinek el Nobel en 2004 causó mucho revuelo e incluso provocó la dimisión de un miembro de esa institución por dicho fallo.

La muerte prematura de un gran escritor

Thomas Wolfe fue para William Faulkner el mejor escritor de su generación. Murió a los 37 años y pese haber alcanzado alto reconocimiento a esa edad, él apuntaba a un fin mayor. Hoy se coloca al lado de otros grandes de su misma época, como Ernest Hemingway, Henry Miller, John Dos Passos y Francis Scott Fitzgerald.

Max Perkins, el editor leyenda de los años 30, fue el único que pudo dar fe de los temperamentos de Wolfe y las complejidades de su carácter. La película “El editor de libros”, dirigida por Michael Grandage y estrenada en 2016, se dio a la tarea de ahondar en los vicios, el alcoholismo y las obsesiones de este escritor cuyo nombre poco se ve ya en los estantes y cuya prosa merece volver a ser explorada.

Su obra monumental “Del tiempo y el río” es considerada como una pieza de arte que analiza la soledad, la trascendencia del tiempo y la muerte.

El “príncipe de la pereza”

Albert Cossery, escritor egipcio radicado en Francia, murió en 2008 a los 94 años. Los últimos días de su vida los pasó en un cuarto del hotel La Louisiane, en París, acompañado solo de una cama, un televisor y una nevera. Ahí vivió 63 años desde 1945. En todo ese tiempo vivió con el menor número de bienes materiales.

Solía escribir un libro cada diez años y dos frases por semana. Pero eso no era un simple capricho. Cossery conocía el valor de las palabras y gracias a esto concibió obras tildadas como magníficas. Fue amigo de Albert Camus, Henry Miller y Jean Paul Sartre, quien a diferencia de ellos, no obtuvo tales reconocimientos.

Después de su muerte, Cossery es recordado como el hombre que vivió su vida sin hacer nada a través de una  filosofía basada en la reflexión. Sus libros están descatalogados y son muy difíciles de encontrar, incluso en la web.

La escritora más enigmática

Clarice Lispector, es una novelista brasileña nacida en Ucrania, que a pesar de gozar hoy de gran popularidad, su literatura sigue siendo un enigma. Ella prefería el silencio en vez de las charlas y no solía conceder entrevistas –durante su vida solo dio una—.

Leerla siempre fue “un secreto bien guardado” entre el ámbito intelectual, así manifestó el editor Pedro Corrêa do Lago en una entrevista realizada por EL PAÍS. En una reciente biografía escrita por Benjamin Moser, las intimidades de Lispector se han dado a conocer y su imagen ha ganado popularidad entre el público joven.

En su tiempo, todos hablaban de ella, pero nadie la conocía: se decía que era comunista, otros afirmaban que era un hombre, y otros que era lesbiana. Su vida la protegía un caparazón tan impenetrable hasta para ella misma. “Soy tan misteriosa que ni yo misma me entiendo”, escribió en una ocasión. Sus memorias han sido recopiladas en el libro “Por qué en este mundo” del escritor Benjamin Moser. Algunas de sus se encuentran en la web y otros están a la venta a través de Amazon.