Perfiles

Jemax Luna: El arquitecto y su catedral de colores
Jemax Luna durante su video mapping en la catedral de León | Cortesía @paridonicaragua

Jemax Luna no es el único nica que se dedica al video mapping, pero marcó un hito en la arquitectura visual nacional con su intervención en la catedral de León

     

El trabajo de Jemax Luna, un arquitecto visual de 32 años, se puede calcular en escalas. Su primer gran reto, que lo llevaría a las “grandes ligas” de su profesión, medía 40 metros de largo con 18 metros de alto: la fachada de la catedral de León.

Lo que hizo fue darle vida a esta estructura a través de proyectores, luces y música; lo que es en esencia el video mapping, una manifestación artística que combina elementos visuales y auditivos en monumentales superficies.

La primera vez que la Insigne y Real Basílica Catedral de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, mejor conocida como catedral de León, se convirtió en el lienzo de Jemax fue en julio de 2016, en el marco del Festival Azul, celebración anual organizada por el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) que conmemora al poeta Rubén Darío y reúne a unas tres mil personas, según cálculos de esa institución.

Para Jemax y su equipo fue un reto que tomó tres meses de trabajo y una logística bien planeada. Antes de eso, ya había realizado trabajos en espacios controlados como escenarios de música electrónica o conciertos en el Teatro Nacional Rubén Darío, pero nunca al aire libre y con variables imposibles de controlar como el clima.

Toda la idea de este proyecto visual se gestó en una habitación. Jemax le llama “El Enterprise”, nombre de la nave insignia de la saga de ciencia ficción, Star Trek.

Antes de “El Enterprise”, su equipo se reducía a una computadora de escritorio que cargaba a todas partes.

A simple vista, el estudio ubicado a solo unos pasos de su cuarto, pareciera una cabina de mando compuesta por cuatro monitores, un teclado, un mouse y al otro extremo varios controles y más pantallas.

Jemax Luna | Foto: Johanna Baca

El estudio dice por sí mismo “¡aquí trabaja un arquitecto!”. Todo mantiene su debida posición y orden. Cuando sus colegas describen a Jemax, la primera palabra que utilizan es “organización”. Hasta las figuras de Darth Vader, el personaje icónico de Star Wars que él admira, están colocadas en una repisa por orden de tamaño.

Su admiración por ese personaje viene de la dualidad entre el bien y el mal que conforma la trama concebida por el cineasta George Lucas. Jemax cree que Vader no es cualquier villano, sino un personaje muy complejo en el que convergen tanto la luz como la oscuridad.

Los inicios con el video mapping

Desde niño los bloques LEGO fueron la principal fuente de diversión de Jemax. No solía salir a la calle a jugar como sus vecinos, prefería quedarse en casa armando estructuras.

El día que supo que quería estudiar arquitectura fue en el último año de su bachillerato. Entró por primera vez al estudio de un arquitecto, quien era el papá de un amigo y se dijo: “A esto es lo que me quiero dedicar”. Y así lo hizo. Al siguiente año comenzó sus estudios, pero desde el inicio entendió que su “rollo” no era la parte de la construcción. Lo que más lo apasionaba era la visualización de proyectos, el “render” y los motores 3D.

Jemax Luna
Parte del proceso de un video mapping | Estudio MÜN | Cortesía

Siento que ese llamado de lo visual y de crear esa parte estética del mundo gráfico siempre me llamó la atención”, comenta.

La arquitectura y las artes visuales convergen en su trabajo de una forma poco convencional para algunas personas. Más de alguna vez le han dicho: “¡Ideay! ¿Ya no sos arquitecto?”, a lo que él responde: “soy otro tipo de arquitecto”.

“Siempre de alguna forma está involucrada la parte arquitectónica. Para poder intervenir los espacios necesitás tener una conjetura general en términos de medidas y proyecciones, porque los proyectores tienen que estar a cierta distancia. Nunca deja de ser arquitectura”, explica.

Cuando descubrió su pasión por el video mapping, tenía 27 años y una empresa de arquitectura y diseño establecida junto a un socio. Lo dejó todo cuando estuvo por primera vez detrás de los escenarios con la Cuneta Son Machín. Augusto Mejía, integrante de dicho proyecto musical, le propuso realizar videos en vivo durante uno de sus conciertos, es decir, ser el videojockey. Él aceptó.

En aquel momento no tenía idea de cómo utilizar los programas digitales, pero ese día le dijo a Augusto que iba a investigar.

“Un par de semanas después me dijo que ya había descargado los programas y visto algunos tutoriales y fue así cómo empezamos”, cuenta el músico.

Para montar todo aquel material visual, Jemax iba con Augusto Mejía y el fotógrafo Julio Molina a realizar fotos y videos a los mercados de Masaya y Granada para luego usarlos como recursos en los toques. Después todos los clips los mezclaba en sincronía con la música con el teclado de su computadora. 

Jemax también estuvo involucrado en la producción de uno de los primeros videoclips de La Cuneta Son Machín “Entre ritmos y palmeras”, donde sobresalen algunos personajes populares de Nicaragua.

“Siempre fue fácil trabajar con él (con Jemax), la onda era encontrar una temática bonita y que pudiera servir. Todo lo montábamos bastante rápido, en realidad no nos tomaba mucho tiempo”, cuenta Augusto Mejía.

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Guillermo Norori, fundador de la banda Momotombo y productor de los primeros dos discos de “La Cuneta”, fue crítico con el trabajo de Jemax desde sus inicios. Recuerda la vez que tuvo una “plática intensa” con él después de uno de los conciertos de la banda donde se encargó de la parte visual.

“El proyector no supieron cómo ponerlo y estaba en el techo, ¡balurde, charrula! y yo me emputé. Luego terminó todo y nos tomamos algo para celebrar y entonces me acerqué a Jemax y no fue para felicitarlo, sino todo lo contrario”, narra Guillermo.

Después de ese episodio, el fundador de Momotombo invitó a Jemax a realizar las “visuales” de sus conciertos y fue así que terminó compartiendo escenario con los demás miembros de la banda, ya no detrás, sino junto a ellos como muestra de “fraternidad”.

Para Guillermo Norori, en el arte no existen sutilezas y este es un aprendizaje que comparte con Jemax. Después del segundo video mapping realizado en julio de 2017 en la catedral de León, Guillermo, como artista visual que es, le señaló los errores que pudo notar y que para el público pudieron haber pasado desapercibidos.

Jemax por su parte, ve al músico como su maestro. Ambos trabajan juntos desde el lanzamiento del discoLa Calaca” de Momotombo, que tuvo lugar en la Alianza Francesa con un video mapping de todo el escenario. “Vi que aguantaba crítica y al mismo tiempo tenía el carácter y la sensibilidad. Desde entonces yo le dije que trabajara con nosotros”, comenta Guillermo.

Luego de su primera experiencia como videojockey, pasó un año más hasta que Jemax decidió cerrar la empresa que ya tenía establecida y se lanzó de lleno a crear espectáculos visuales para conciertos y empresas. Luego fundó junto a su hermana su propio estudio de arquitectura visual: MÜN Arquitectura Visual.

El inicio fue bien difícil porque estaba acostumbrado a algo. Yo me la jugué. Afortunadamente todo pasa por algo y todo lo que aprendí en Toolbox (la anterior empresa), me sirvió un montón porque al inicio no tenía un proyecto cada mes, sino esporádico. Mientras salía un proyecto me la defendía diseñando línea gráfica, logotipo, y todo eso. Hacía todas esas cosas para sustentar todo lo que quería hacer”, comenta.

Le gusta creer que no tiene jefe, pero al final “terminás siendo jefe de vos mismo”, afirma. Lo que más prima en su trabajo y su vida personal es el orden y la lógica. Pero ese lado meticuloso y detallista, fácil de notar en las fotografías perfectamente encuadradas que sube a sus redes, se mezcla con la creatividad y la imaginación de un artista.

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Jemax no solo ha intervenido la catedral de León, también el Palacio Nacional y otros escenarios controlados en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío. Lo que trata de transmitir en sus piezas visuales, como la de la catedral, es la “nicaraguanidad,” un sentimiento que a criterio de él “pega duro”.

“Este año yo dije ‘quiero que la gente se vaya desde el primer minuto con ello’. Lo orquestamos con un género que se llama Epic Orchestra, para que iniciara desde el principio con fuerza”, comenta.

Y así fue. Un león que rugía, efectos tridimensionales que destacaban las piezas arquitectónicas de la catedral y el clímax provocado por la música ejecutada a un compás de seis por ocho, fueron los elementos que conformaron el lado sentimental de la obra.

Sin embargo, al día siguiente ya no hubo registro de que ahí pasó algo. Jemax tiene claro que su trabajo es un arte efímero que solo perdura en la viralidad de internet. Cuando los transeúntes deciden pasar por el mismo lugar horas después del show, ya no estarán las luces, ni los colores, ni los juegos visuales que, por unos minutos, le dieron otro sentido a aquella estructura de más de dos siglos de antigüedad. 


Un deseo por cumplir


El sueño de Jemax Luna es hacer un video mapping en la catedral Santiago de Managua (la antigua catedral de la capital), pero reconoce lo difícil que es cumplir este deseo por el evidente nivel de deterioro de esa estructura.

It’s a matter of perspective.

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“Subir a poner luces es un riesgo para la persona y para la estructura. Los decibeles de los parlantes la pueden deteriorar también, y si te fijás a nivel de fallada, ella es un gris oscuro negro y para hacer mapping necesitas superficies claras de preferencia”, comenta.

Cuando habla sobre la Antigua Catedral, Jemax saca sus dotes de arquitecto y suelta algunos datos sobre ella, como que fue una de las primeras estructuras de concreto armado en el país y que su armazón es de hierro traído desde Bélgica.

La gente que ha trabajado junto a Jemax lo define como una persona organizada y a la misma vez creativa. Él admite que su trabajo lo obliga a potenciar los dos hemisferios de su cerebro y que siempre tiene presente no solo el lado técnico de sus obras, también la sensibilidad artística y lo que quiere transmitir a través de ella.