Cultura

Rius In Pace
Muere Rius

Muere el caricaturista mexicano Eduardo del Río ‘Rius’ a los 83 años

     

Recién sale la noticia, el superhéroe de la caricatura latina disfrazado de dibujante que vino a esta tierra con el nombre de “Eduardo del Río” para después revelar su verdadera identidad como “Rius” ha fallecido. Ya lo había contado antes en algunas entrevistas, el primer libro de muñequitos o “Graphic novel” como le dicen ahora, que cayó en mis manos cuando era chavalito fue “El Manifiesto Comunista” de Rius, por eso puedo decir con conocimiento de causa, que cuando decían que Rius era capaz de explicar CUALQUIER tema (religión, política, sexo, jazz, drogas, cocina) de una forma tal que hasta un niño lo entendería, es CIERTO.

Maestro entre maestros, en gran parte gracias a él es que ahora a los dibujantes también se nos define como “Moneros” un título que lejos de ser despectivo, para mí, por lo menos, al comparar los míos con los “monos” de Rius, siento que que me queda grande.

Amable, combativo Rius tuvo una vida fascinante, de seminarista a empleado fúnebre, luego como caricaturista, le pasó de todo, lo censuraron, corrieron, persiguieron, secuestraron, robaron, plagiaron, y nada de eso lo detuvo, se las arregló para publicar en distintos diarios, crear publicaciones exclusivas, y hacer un montononón de libros de los temas más diversos.

Podías o no estar de acuerdo con las posiciones que tomaba, pero aún así apreciabas su gran trabajo, coherencia, e incluso autocrítica, un ejemplo de eso:

Encantado por la revolución cubana en los años 60 y 70 hizo libros como “Cuba para principiantes” y “Cuba libre” que lo convirtieron en un ícono para los “compañeros” a lo largo de Latinoamérica, luego, con el tiempo, al reflexionar sobre cómo las cosas fueron cambiando en la isla, no le importó dinamitar esa fama haciendo otro libro que se llamó “Lástima de Cuba, el grandioso fracaso de los Hnos. Castro”,  lo que demuestra que encima de sus posiciones ideológicas, estaba la coherencia de su pensamiento.

Lo conocí en persona hace algunos años, hablamos de Nicaragua, de Róger (dibujante con quien colaboró en La Semana Cómica en los 80) Se reía de todo, incluso (o más) de sí mismo. Se nos va otro de los grandes, pero nos deja sus libros y su ejemplo, por el cual en lo personal no puedo mostrar más que agradecimiento.