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La UNAB y el agua fría

Necesitamos esa gran coalición nacional, pro no sólo contra la dictadura, sino por un nuevo país, una nueva república, un nuevo sistema de poder vacunado contra toda posibilidad dictatorial y totalitaria.

     

Se ha conocido, por declaraciones del nuncio apostólico y testigo en el diálogo nacional, Waldemar Stanislaw Sommertag, que el régimen sandinista ha enviado carta, con fecha del 30 de julio 2019, a Luis Almagro, secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y al Vaticano, informándoles que da por concluidas las negociaciones con la Alianza Cívica aduciendo que ésta se retiró de la mesa de negociación. Esto, a pesar de los vehementes llamados de la Alianza a reanudar las conversaciones y que el primero de agosto 2019 se presentó disciplinadamente, en el campus del INCAE.

Ante este cese unilateral del diálogo, ha reaccionado la Unidad Azul y Blanco-UNAB, emitiendo el dos de agosto 2019, el comunicado respectivo que comentaré a continuación. La UNAB, que agrupa a más de 43 organizaciones, incluye a la Alianza Cívica en sus filas y dirección.

Por sus costosas como evidentes conclusiones, a este comunicado de la UNAB-Alianza a la que yo adjetivo como “Empresarial” (AlianzaE) yo le llamaría: “Comunicado oficial del descubrimiento del agua fría” (entrecomillado y negritas son cita del texto de la UNAB)

El régimen mató la negociación”. Esta es una afirmación contradictoria con el siguiente criterio de la UNAB de que en realidad, dialogar no fue para los criminales, una opción. El régimen no podía matar a algo que desde el inicio nació muerto, pero esta afirmación de la UNAB refleja que también creían, tenían fe en la buena fe del régimen. Esta fe se la transmitieron al pueblo, con lo que fueron desmoronando la convicción de la lucha frontal contra la dictadura.

El “diálogo nunca fue para ellos una opción”. Otra conclusión-muestra del agua helada. A contracorriente, muchos lo hemos estado diciendo desde hace largo rato; el diálogo en el Seminario y en el INCAE era una cámara de oxígeno de la dictadura, lo que les permitió acelerar la masacre y el genocidio entre mayo y septiembre 2018 en especial, sembrando el terror, la incertidumbre entre los auto convocados. A esos señalamientos críticos, la Alianza Empresarial y los nuevos fundamentalistas surgidos en la crisis, los descalificaron ardorosamente con calificativos como “divisionistas”, “radicales”, “equivocados” y hasta “orteguistas”, llamando a sus seguidores a no prestar atención a la acción política crítica y propositiva de esos sectores no alineados a la perversidad política de la Alianza.

“Nunca se sentaron (a negociar) de buena fe”. Generar la creencia que una dictadura genocida, violenta, con crímenes de lesa humanidad a sus espaldas, podría entrar a negociar (sin presión popular), era en sí mismo un crimen y esa fue la labor debilitante de la Alianza y del seguidismo de la UNAB a esas estrategias. De esta labor se encargaron, furibundos e  indignados al ser cuestionados, todos los agentes del capital y los sometidos ideológicos del orteguismo en la Alianza:  Mario Arana Sevilla, Juan Chamorro, José Pallais y hasta el exestudiante Max Jerez y Azahalea Solís de las oenegés.

Foto: Jorge Torres | Efe

La opción de la dictadura es mantenerse en el poder a costa de la muerte de quien se le oponga”. ¡Santa sabiduría de la UNAB! Que le permite, después de tener un cementerio de ciudadanos asesinados atrozmente y de todos los sectores populares, después de 16 meses de infierno de secuestrados, perseguidos, exiliados, acosados, despedidos, amenazados, descubrir ese otro punto de agua fría: esta dictadura quiere seguir en el poder, a sangre y fuego.

(Ortega)“también quiere que nos confrontemos, que nos desunamos, que abandonemos la lucha cívica”. En este punto de “descubrimiento”, la UNAB-Alianza se “prepea” sabiendo que tiene una responsabilidad mayúscula en su mal rumbo: el diálogo le dió manos sueltas a la represión del régimen, incluyendo la ejecución sumaria de Eddy Montes en la cárcel de Tipitapa y la AlianzaE tiene que asumir que su estrategia colaboracionista con el régimen generó pérdidas de vidas que se hubieran podido evitar y pérdida de tiempo político que debilitó fuertemente el accionar popular. Y en esta afirmación, de antemano, la UNAB-Alianza se quieren vacunar contra el debate, la crítica, el control de las bases, la acción popular que exige resultados efectivos contra la dictadura. Pero ellos la Alianza y de alguna frma, la UNAB, nunca ofrecieron un punto de unidad: la salida de poder de Ortega y Murillo. Así que como dijeron las bases exiliadas en Costa Rica: “no se puede dividir lo que aún no esta unido”.

El “sismo social” de las protestas contra la dictadura.

(Ortega)”quiere una guerra en la que nos extermine a todos”. Otro descubrimiento del agua helada. ¿no estamos enfrascados en la guerra de Ortega donde nos está aniquilando ya a todos? ¿No ha sacado armas, asesinos, sicarios, lumpen, guardias fanáticos, turbas armadas hasta con lanzacohetes y se mofan de ellos con canciones, brincos de sicópatas y peor aún, lo sigue haciendo? En especial, desde el 19 de abril-2018 estamos en una guerra desigual: la del régimen contra el pueblo desarmado, desorganizado y creyente por la acción de la Alianza, que una dictadura puede negarse a sí misma, auto reformarse, volverse demócrata y republicana y salir del poder mediante elecciones “adelantadas”, en realidad, cada vez más lejanas.

(Ortega sabe que) “llegado el momento, seremos mayoría electoral y que lo derrotaremos”. Este es el texto más iluso de este comunicado de la UNAB-Alianza. A pesar de concluir vehementemente en sus descubrimientos anteriores del agua fría, la UNAB-Alianza lo reta a irse “decentemente”, a la cama electoral. Y lo reta y profetiza que lo derrotaría con unas reformas electorales aunque no se sabe si escritas por Ortega, decididas por Ortega, aprobadas por Ortega, en el tiempo que decida Ortega, la fecha que decida Ortega (“llegado el momento” decidido por Ortega, parecieran decir casi literalmente porque el dictador no parece interesado en hacer ningún cambio.

pintas
La mayoría de las pintas piden la salida del presidente Daniel Ortega. Carlos Herrera | Niú

Cada quien sabe lo que puede hacer”. Este es un reflejo del espíritu derrotista de la UNAB-AlianzaE. De hecho es una renuncia fatal al liderazgo. Pero es un error, porque no se trata de enterrar al liderazgo en general, sino al liderazgo basado en los tóxicos vanguardismo, elitismo y caudillismo, de lo que tanto enfermaron en la AlianzaE y hasta en los secuestrados políticos en prisión o excarcelados, con esa tan contagiosa presidencialitis aguditis y fiebre narcisista de caudillo, que les ha infestado.

Es justo y necesario

Ahora, es justo y necesario, bajo los intereses estratégicos del pueblo nicaragüense, coincidir en este comunicado de la UNAB en algunos puntos:

“Organizarnos más”…pero mejor y más democrática e inclusivamente, como ya lo señalaron los exiliados en Costa Rica. Amplia inclusión, abrir debate, dejar atrás el secretismo político, abrirse transparentemente al pueblo, con pelos y señales. La transparencia, claridad de objetivos y metas, solo puede reforzar la unidad y la vocación anti dictadura, del pueblo nicaragüense.  Sepultar de una vez el vanguardismo del siglo pasado, el caudillismo decimonónico o dieciochesco.

“Unirnos más”. Pero debemos ser claros en unirnos para qué, alrededor de cuales puntos de unidad?: Cuál es el objetivo fundamental a  lograr en esa unidad (por ejemplo, ¿Ortega debe salir cuanto antes, del poder?). O la unidad para que Ortega siga en el poder y prometa no ser más Ortega? Necesitamos discutir ampliamente, un programa estratégico, un programa de lucha, un plan de acción contra la dictadura, una estrategia común. Así es que se construye la unidad efectiva, por la nueva República, la Nueva Nicaragua.

Carlos Herrera | Niú

Fortalecer la Gran Coalición Nacional contra la dictadura”. ¡POR FIN LO HAN DICHO! ¡Claro que necesitamos para ayer esa gran coalición nacional, pro no sólo contra la dictadura, sino por un nuevo país, una nueva república, un nuevo sistema de poder vacunado contra toda posibilidad dictatorial y totalitaria.

Para que esto sea posible, es FUNDAMENTAL convocar a la primera Asamblea Pre-Constituyente del Pueblo soberano, convocar a todas las organizaciones a nombrar delegados electos por sus propias bases a esta Asamblea Pre Constituyente, abriendo ordenadamente, desde abajo hacia arriba, el debate y las propuestas conclusivas para decidir:

  1. El objetivo estratégico fundamental de la lucha popular
  2. Objetivos y puntos programáticos específicos para el día después sin la dictadura.
  3. Formas y métodos de lucha combinados contra la dictadura, (incluyendo la discusión y decisión sobre el tema de la autodefensa activa planteada por el exilio en Costa Rica).
  4. Nombramiento democrático de un Comité de Transición que guíe al país (por no más de 9 meses) hacia la nueva Constituyente para el surgimiento de la Nueva Nicaragua.
  5. Formas de llamar al levantamiento popular, al rechazo absoluto del continuismo de la dictadura en el poder, a la declaración nacional e internacional de esa coalición nacional republicana como fuerza beligerante y a la gestión para que el Comité de Transición sea reconocido como un poder real alterno y beligerante en contra de la dictadura genocida.

Urge reflexionar seriamente en estos puntos, por el lado del pueblo.

Nota final: Evidentemente, Ortega va a dar concreción a las demandas electoreras de la Alianza Empresarial, pero discutiendo esos temas con los partidos políticos oficialistas (FSLN+ mas los partidos “zancudos” o colaboracionistas. Y su declaración del cese de las negociaciones “democráticas” con la Alianza, no quita que las reanude, una vez haya avanzado con los partidos zancudos y con el apoyo de la OEA, en las reformas electorales y hasta fijación de un nuevo calendario electoral.