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Blog | Tokio2020, los Juegos de la Esperanza
juegos olímpicos
Foto: EFE | Niú

El hecho de que Tokio 2020 haya sucedido significa mucho. Lea el resumen de lo más destacado de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, escrito por la cronista deportiva Loanny Picado

     

“Haz todo lo que puedas, en lo demás confía en el destino”, dice un proverbio japonés

Mientras el mundo enfrenta la pandemia del coronavirus, millones han muerto y miles batallan en los hospitales por sus vidas, se hacía imposible la realización de los Juegos Olímpicos en Tokio. Sin embargo, la creación de las vacunas y el protocolo sanitario, se puso en marcha para que los Juegos fuesen posibles en este verano de 2021 y empezaron el 23 de julio.

Fueron unas olimpiadas que por primera vez en la historia no tenían público presente en los centros deportivos, solo los espectadores que estuvieron atentos a las competencias por las trasmisiones televisivas. Para los atletas y los periodistas fue diferente, el contacto cercano no existía.Se conoció la ciudad anfirtriona através de la ventana del autobus, el tren en que viajaban, todo para evitar extender y contagiarse del covid.

Muchos catalogaron esta edición como las olimpiadas de la pandemia, pero definiría a Tokio2020 como los Juegos de la esperanza, porque en su escencia nos abrieron una vista positiva hacia el futuro.

“El hecho de que Tokio 2020 haya sucedido significa mucho. Significa que hay esperanza. Significa que estamos en el camino correcto hacia nuestra vida normal”, destaca Eliud Kipchoge , bicampeón olímpico del maratón masculino.

Más allá de las competencias, las medallas, las hazañas deportivas, estas olimpiadas nos obsequió al mundo un nueva esperanza para encarar la pandemia. El fuego que abrigaba en el Estadio Olímpico en Tokio, no se apagó, descansa en los atletas, y las personas, en ese sentimiento que nos impulsa a desafiar el destino.

Las enseñanzas que nos dejó Tokio 2020

Gracias al gran esfuerzo y sacrificio de los médicos, enfermeras, y los avances en las investigaciones del virus, se hizo posible que poco a poco la humanidad pueda enfrentar esta pandemia y a su vez que estos Juegos Olímpicos fuesen una realidad.

A pesar de que el covid-19 nos ha arrebatado los seres que más queríamos, esa llama que vive en nuestro ser nunca se extingue, porque así como Safin Hassan cayó en la semifinal de los 1500 metros femeninos, nos levantamos con más fuerza para llegar a la meta.

La unidad nos fortalece. Así como Essa Barshim de Qatar y el italiano Gianmarco Tamberi compartieron la medalla de oro en salto de altura, la humanidad debe aprender que la hermandad debe pesar más que la rivalidad en épocas tan complicadas como la que vive el planeta, porque juntos somos más fuertes.

Tokio2020 nos enseñó que la salud mental debe ser lo primero no solo en atletas, sino en las personas en general. Esta pandemia nos ha aislado de nuestra vida cotidiana, y debemos pedir ayuda cuando la necesitemos, porque cuando la mente está sana, el cuerpo la expresa.

Simone Biles nos regaló una gran lección. Está bien decir que no estamos bien. Se retiró de varias finales en la gimnasia femenina, la presión a la que ha sido sometida no fue fácil, y se abrió al mundo para expresar lo que sentía. En la última prueba sobre la barra de equilibrio ganó el bronce, pero fue el oro de la superación personal que necesitaba para hacerla más fuerte.

“Debemos proteger nuestro cuerpo y nuestras mentes y no solo hacer lo que el mundo espera que hagamos. Ahora la salud mental debe tener más importancia en el deporte”, dijo Biles.

Estos juegos también marcaron la pauta de la inclusión. Laurel Hubbard, levantadora de pesas de Nueva Zelanda hizo su debut en Tokio para ser la primera mujer trans en participar en las categorias femeninas en unas olimpiadas.

“Mi participación establece que el deporte es algo para todas las personas, que es inclusivo y accesible” dijo Hubbard a la prensa luego de ser eliminada de la contienda de los 87kg en halterofilia.

En el último día de competencia, durante el maratón masculino, se pudo ver Tokio y su gente. El miedo al contagio se disipó por momentos y la gente se congregó en las calles, portaban su cubre bocas, y alentaban a los atletas a salir adelante.

Esa simple imagen, nos dice que si trabajamos juntos, muy pronto saldremos de esta burbuja y lograremos vencer al covid, porque en realidad esta batalla no solo es contra el virus, es también ante la indiferencia, la incredulidad, la ignorancia con la que, lamentablemente algunos seres humanos aún enfrentan la pandemia.

Solo juntos podremos salir de las adversidades, porque unidos somos más fuertes. Fueron los mejores Juegos Olímpicos.

¡Arigato gozaimasu Tokio!

*Este texto fue publicado originalmente en el blog de la autora: Zona de Penal.