Gastronomía

Caprotti, el chef nicaragüense de los “pasteles de altura y oro comestible”
Chef Caprotti
Foto: Staff Niú

Andrea Alberto Caprotti Masis es un joven pastelero conocido en Instagram y TikTok por sus pasteles de tres pisos de alto o más, y el “oro comestible” como marca personal

     

Andrea Alberto Caprotti Masis es un joven nicaragüense, originario de Rivas, que decidió romper con la tradición de ingenieros en su familia. Con 20 años de edad, es un reconocido chef y pastelero, muy popular en Instagram y TikTok.

Desde niño, Caprotti mostró interés por la cocina, pero su mamá lo sacaba de ella porque “los niños no están en las cocinas”, le decía. Sin embargo, él se las ingeniaba para escaparse a la casa de una tía, donde cocinaban postres nicaragüenses, como churros, espumillas y batidos.

A sus 16 años decidió enfrentarse a su familia y revelarles su decisión de iniciar sus estudios como chef profesional. Como respuesta recibió: “Está bien, pero primero búscate una carrera que si te pueda dar de comer”.

Aceptó el reto y al terminar su secundaria también se graduó como técnico en Contaduría Pública. Luego, viajó a Miami, Estados Unidos, para estudiar durante cuatro años en el Mariano Moreno Culinary Institute, fundado en 1963 y con más de un millón de graduados.

Diez historias de Instagram y el nacimiento de una pastelería

Foto: Staff Niú

Caprotti regresó a Nicaragua, donde calculaba quedarse unos tres meses. Sin embargo, la pandemia de covid-19 se lo impidió. Sus ahorros se acabaron y decidió emprender. Primero con un negocio de lasaña a domicilio y batidos desintoxicantes. También intentó montar un restaurante. Pero ninguno de sus emprendimientos prosperó, hasta que llegó diciembre.

“Un amigo me escribió preguntándome si le podía hacer un pastel; acepté y le dije que ‘si no le gustaba que no me lo pagará’. Al día siguiente que se lo entregué y subió diez historias en Instagram recomendando mis pasteles. A la semana me escribió otra persona encargándome un pastel, otro día otra y otra; así pasaron las semanas”, relata Caprotti.

El chef nicaragüense explica que estudió cocina, no pastelería específicamente. “La única clase fue pastelería básica, donde me enseñaron a hacer los bizcochos y las tortas; y tuve un master class de decoración de Juliana Postres, pero el master class duró dos días y eso me bastó y me sobró para hacer las maravillas que estoy haciendo el día de hoy”, confiesa Caprotti.

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Ante una mayor demanda de sus pasteles y el aumento de seguidores en sus redes sociales, Caprotti comenzó a crear más contenido: videos de comedia, el día a día de sus recetas, y la promoción de sus pasteles y su cuenta de Instagram y en TikTok.

Cuando inició con el negocio de los pasteles, Caprotti tenía 500 seguidores en Instagram, y ahora ya tiene 11 800. Mientras, en TikTok supera los 40 000 seguidores en su cuenta principal, y 12 000 seguidores en otra cuenta.

El negocio de Caprotti ha crecido desde diciembre pasado. Hace al menos dos meses inauguró un taller de Cocina Moderna, donde imparte clases privadas y genera cuatro fuentes de trabajo. También ofrece catering para eventos.

“El oro comestible de 14 kilates es parte de mi marca”

Foto: Staff Niú

Todos los pasteles del chef Caprotti son personalizados. Los pedidos se basan, principalmente, en imágenes de Pinterest y para los gustos más exigentes.

“Si vos me decís: ‘fijate que me gusta la torta de vainilla, pero me gusta que sepa a tiramisú’, okey te lo hacemos con un relleno de tiramisú; o ‘fijate que mi abuelita hace cincuenta años probó una torta sabor naranja con queso crema’, te lo hacemos; o ‘fijate que mi abuelo es diabético’, te lo hacemos” detalla.

“Lo que el cliente se imagine, Capriotti lo hace”, afirma el chef.

Los pasteles de Caprotti se caracterizan porque están hechos de un diámetro mucho más pequeño de lo normal. Su sello personal son los diseños verticales: una media libra de torta puede llegar a medir hasta 35 centímetros de altura.

Otro sello personal de los pasteles, son los “adornos”, “mariposas” o “destellos dorados”.

“Los destellos dorados —explica el chef Caprotti— es oro de 14 kilates comestible, es parte de mi marca, hay marcas que lo utilizan, pero no como nosotros, de este taller no sale ningún pastel sin un stickers con mi nombre y sin oro, a mi me gusta el oro y ahora es un sello de mi marca”.