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De sexo a política: De esto conversan los nicas en los Spaces de Twitter
Nicas en los Spaces de Twitter
Fotos: Agencias. Montaje: Staff Niú

Ante el cierre de los espacios de protesta en Nicaragua, los Spaces se han convertido en una alternativa para conversar, denunciar y comentar la coyuntura del país.

     

¿En Nicaragua existen las terapias de conversión? Con esta pregunta arrancó el Space de Twitter de El Pailero, un usuario de la red social que a menudo convoca a otros tuiteros —la mayoría hombres y miembros de la comunidad gay— para “pasar el rato” y charlar de distintos temas. Sus conversaciones varían de asuntos tan serios como la salud mental, hasta otros más privados, como contar sus experiencias con el uso de aplicaciones de citas.

Los espacios o Spaces de Twitter son una de las nuevas formas con la que los usuarios pueden mantener conversaciones de audio en directo, según explica Xataka, sitio web especializado en tecnología. En Nicaragua, la función está disponible desde mediados de mayo, después que la compañía amplió el acceso a todos los usuarios con más de 600 seguidores.

El uso de los Spaces en la comunidad de Twitter nica, cada vez más es de uso común para medios de comunicación independientes, al igual que activistas de derechos humanos, figuras públicas, periodistas y demás usuarios. Todos ellos han aprovechado esta nueva herramienta para conversar de diferentes temáticas. Entre la política y los temas de sexo, también se cuelan los concursos de belleza, los antiguos programas de televisión nicaragüense, la vida nocturna en Managua, los deportes, la moda, y los eventos paranormales.

Para Mildred Largaespada, especialista en medios de comunicación, el uso de los Spaces en el contexto de la actual crisis sociopolítica de Nicaragua y la falta al derecho de la libertad de expresión, permite la creación de comunidades digitales. En la que los usuarios de Twitter pueden compartir sus ideas con otros (e incluso con aquellos con ideas contrarias). Y así desarrollar un espíritu crítico. En Niú, hacemos un recorrido por los principales asuntos que se abordan por los nicas en estos espacios.

La vulgaridad como enganche

“¡Culiemos pues!”, con este tema “nada sutil” El Pailero inició su primer espacio en Twitter, —según explica— la idea nació una noche en que se sentía aburrido en su casa. Y mientras navegaba en Twitter observó que tenía disponible la opción de abrir un Space. Para entonces esta opción no estaba disponible para todos los usuarios de la red social. Por lo que decidió “curiosear” la nueva función. El nombre de la sala tiene que ver mucho con la personalidad del tuitero, quien es un hombre de 37 años abiertamente gay y que no teme hablar de su sexualidad.

“Comenzamos a hablar, pero eran pláticas banales, nada serio. Con el tiempo, con el pasar de las semanas más gente ingresaba y fue ahí cuando empezamos a proponer temas. Para hacerlo más interesante y atraer a más personas, pero eran como anuncios vulgarcitos para que la gente se enganchara”, comenta el joven.

Relaciones tóxicas. Poliamor. Asexualidad. Son tan solo algunas maneras en las que El Pailero ha publicitado su espacio. Un enganche que le ha dado resultado. Y que ha servido para abordar otros temas un poco más serios como: la salud mental, el suicidio, el impacto emocional de la crisis sociopolítica en Nicaragua, la violencia en las relaciones de pareja, entre muchos otros. De hecho, este espacio también ha sido aprovechado por jóvenes sociólogos, psicólogos y activistas de la comunidad LGTBIQ+, para explicar algunas problemáticas que se abordan en el Space.

“Participar en un Space crea un relato colectivo. Y crear un relato colectivo es fabuloso. Un usuario está solo con sus ideas y cuando entra a un Space se da cuenta que no es así, que hay gente que comparte su forma de pensar y así puede saber las otras posturas para desarrollar el espíritu crítico. Te hace sentir en comunidad, porque toda la gente que entra en un Space es parte de una comunidad digital”, comenta Largaespada.

El Space de El Pailero frecuentemente se abre por las noches, a menudo después de las ocho. Según detalla, en un principio llegó a convocar a más de cuarenta personas, incluyendo a usuarios de otros países como: México, Argentina, Chile y Costa Rica. Sus conversaciones incluso se han llegado a prolongar hasta altas horas de la madrugada.

Para hablar de la “cosa” política

Según Largaespada el contenido del que se está hablando en los Spaces de Nicaragua es altamente político, por la situación que enfrenta el país y es así como la política “deja por fuera a otros temas de la agenda nicaragüense”. Sin embargo, los Spaces —continúa Mildred— son los lugares donde la gente también puede ir a hablar de todos esos (otros) temas que se “come” la política, pero que son importantes.

Los jóvenes de la plataforma digital Hora Cero se han sumado a organizar espacios para comentar la realidad política nicaragüense. Igualmente con el “proceso electoral” realizado a inicios de noviembre. En uno de sus Spaces —realizado en la madrugada del 8 de noviembre— sus integrantes comentaron sobre los «acompañantes electorales» extranjeros que participaron en la llamada «farsa electoral». Así como la defensa que éstos realizaban del régimen y la legitimidad del proceso, en sus redes sociales.

“En Hora Cero lo hemos utilizado más para ciertas discusiones de coyuntura, donde tal vez no tenemos tiempo para armar un evento estilo Facebook live y queremos que la conversación sea más relajada y cercana al público”, asegura Fátima Villalta, codirectora de la plataforma.

“Como colectivo —continúa Villalta— nos hemos dado cuenta de la necesidad que tienen las personas de conversar, en nuestro caso los temas han sido más relacionados con la política nacional, pero ves un gran interés de quienes participan en transmitir sus opiniones y hacer preguntas, además permite que esas temáticas dejen de verse como algo ajeno o lleno de solemnidad para volver en conversaciones más amenas”.

Esta es una opinión que coincide con el análisis de Largaespada, quien además asegura que los Spaces en Nicaragua están dando un ejemplo al hablar de política. Los usuarios, explica, no se limitan a “lo que dijeron los actores políticos que ya aparecieron en los medios de comunicación, sino que hablan de lo que podría llamarse la cosa política”. Es decir, los efectos de esta sobre los ciudadanos.

Ante la falta de libertades en Nicaragua, Villalta asegura que los Spaces realizan un “aporte valioso” en el cumplimiento del derecho a la libre expresión. Y destacan “las ganas” que la gente tiene de hablar, de contar lo que piensa y de externar sus dudas.

También para denunciar el machismo

Además del entretenimiento, los Spaces también han servido como una plataforma para visibilizar la violencia de género en contra de las mujeres y denunciar las actitudes machistas de algunos hombres. En octubre de este año Revista Niú informó sobre la denuncia pública que dos jóvenes realizaron en contra de Elvin Jesús Martínez Peralta por maltratos físicos y psicológicos.

Tras los testimonios, en los días siguientes, varias mujeres se animaron a realizar denuncias públicas para visibilizar la violencia machista de las que habían sido víctimas de parte de exparejas, novios e incluso familiares. Así los Spaces sirvieron para que las jóvenes pudieran contar sus testimonios con otras mujeres que habían pasado por la misma situación.

Por este motivo, un joven que se identificó como “Thomas” decidió organizar un espacio en el que solo pudieran hablar las víctimas, según detalla el mismo reporte de Niú.

Sobre este tema, Largaespada explica que aunque “no hubo mala intención” por parte de quien organizó el espacio, éste debió ser bien preparado para enfrentar una situación tan compleja como lo es una denuncia pública por violencia de género.

Largaespada concluye animando a los nicaragüenses a seguir usando los Spaces para continuar expresándose a través de las redes sociales. También recomienda a los tuiteros que conversan sobre política a ser más cuidadosos debido a la “actual situación” en Nicaragua. Incluso si se tiene una cuenta anónima, asegura. Además, aconseja ser más rigurosos con el título, hora y la duración de las charlas para resguardar la seguridad.