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Despacho desde #Sundance 2022: El futuro es femenino
Futuro femenino #Sundance 2022
Collage: Staff Niú

Cuatro películas desde el festival internacional, que ahondan en el lado femenino del cine. Estas son las recomendaciones de Juan Carlos Ampié

Por pura casualidad, la mayoría de las películas de esta jornada fueron dirigidas por mujeres. Pero quizás no se trate de una casualidad, o un milagro. Puede ser que el ahínco por promover diversidad detrás de cámara ya esté dando frutos. Lo que queda claro, es que esos géneros etiquetados como “masculinos” —el suspenso y el horror— se han ganado esa designación porque el sistema ha mantenido a las directoras femeninas apartadas de ellos.

De remate, la película que vi dirigida por un hombre se centra en una mujer lesbiana madura, ocupando su lugar en el mundo sin que nadie pestañee. No se trata de imponer lo políticamente correcto, sino de ver el mundo que nos rodea tal como es. Y dejar que cada quien diga lo suyo.

Dos estaciones

Las dos estaciones del título representan el punto de quiebre para María (Teresa Sánchez), dueña de una modesta fábrica de tequila en las montañas de Jalisco. En unos cuantos meses, plagas, desastres naturales y la competencia desigual de las grandes transnacionales la asedian, mientras lucha por mantener su empresa a flote.

El director Juan Pablo González infunde su primera incursión en el largometraje de ficción con el espíritu del documental. Secuencias amorosamente filmadas y editadas registran la labor detrás de la manufactura de la bebida, con la misma atención prodigada al drama adyacente.

María pertenece a un grupo en extinción: el mediano empresario latinoamericano, con vínculo romántico a la tierra y una conexión paternalista con sus trabajadores. “Usted es familia”, le dice a una empleada, para que participe en la foto del cumpleaños de su hijo. En esa fiesta conoce a una nueva administradora, que bien puede ofrecer una oportunidad para el romance. Pero el trabajo es lo más importante. La única concesión que hace, es un improvisado baile, una tarde, en la cocina. Incluso en ese casto momento de abandono, la cámara muestra a las mujeres encerradas por el marco de la puerta.

Generosa de espíritu, la película toma tiempo para retratar a otros personajes en la órbita de María, como la peluquera Tati. Mezclando actores con personas de la vida real, interpretando a versiones de sí mismos, González crea una hermosa estampa humanista de una comunidad en transición. No hay llantos por los “buenos patrones”, capitalistas en crisis, más bien, resquemor por el nuevo orden por venir.

Máster

Futuro femenino #Sundance 2022

Dos mujeres negras, una profesora veterana (Regina Hall) y una estudiante Zoe Renee, se enfrentan a los espectros que merodean en una blanquísima universidad del noreste de Estados Unidos. Más aterrador que los fantasmas de brujas vengativas, es el racismo latente de una institución supuestamente iluminada.

La directora Mariama Diallo combina exitosamente las convenciones del horror con la denuncia social. Puede sentir cómo las microagresiones diarias cortan progresivamente el oxígeno de la muchacha. Una trama secundaria explora cómo el machismo afecta a todas las mujeres, pero los privilegios de las blancas son también manifiestos. Esto desvía un poco el foco de la película, pero el giro final cristaliza una revelación escalofriante: esto no va a cambiar. No en nuestra generación.

Watcher

Chloe Okuno dirige un thriller infundido de indignación feminista. Julia (Maira Monroe) es una joven actriz que deja atrás su carrera para mudarse a Rumanía con su esposo. Abandonada todo el día en su apartamento, empieza a notar como un vecino en el edificio de enfrente la observa constantemente. Las noticias de un asesino en serie asediando mujeres solas abonan la paranoia. Pero claro, no es paranoia, si de verdad te está siguiendo un psicópata asesino.

Hay algo esquemático en la manera en que la película sigue los pasos de cine de suspenso comercial – desde el momento que aparece una buena vecina, que de remate es stripper (Madalina Alea), sabemos que no durará mucho en este mundo. Eso es puro HBO de principios de los 90. Afortunadamente, la película encuentra su razón de ser en la actuación de Monroe. Puntos extra por la atmósfera, y el uso de locaciones en Bucarest.

Cerdita

Futuro femenino #Sundance 2022

Puro placer cinematográfico, en la medida en que el horror puede acarrear placer. La directora española Carlota Pereda expande su cortometraje para regalarnos la historia de Sara (Laura Galán, todo un hallazgo). Ella es una adolescente obesa, sufriendo el acoso de sus compañeras populares al mismo tiempo que anhela amor y amistad. Todo cambia cuando un asesino en serie pone la mira en las chicas populares, y desarrolla una fijación romántica en nuestra heroína.

Pereda encierra a sus personajes en una implacable pantalla cuadrada, que invoca la claustrofobia que Laura sufre en su pintoresco pueblo de Extremadura. Ni siquiera en el seno de su familia está libre de los insultos y la burla —Carmen Machi es la mejor, peor madre del mundo—. La hostilidad escala cuando las sospechas recaen sobre ella. Aterrada y atraída por partes iguales, no sabe qué hacer cuando el amor que tanto necesita viene del peor sujeto posible.

Parte de uno desea que Sara deje que este castigo cósmico en forma de asesino en serie borre de la faz de la tierra a sus enemigos, pero estamos ante una tragicomedia ética, que encuentra la entereza para terminar en una nota perfecta. Si “The Texas Chainsaw Massacre” fuera una historia de amor, se parecería a “Cerdita”.