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Despacho desde #Sundance 2022: La recta final
#Sundace 2022 comercial

Tres filmes desde el festival internacional que demuestran que el cine independiente también puede ser artístico y comercial. Estas son las recomendaciones de Juan Carlos Ampié.

Uno creería que un festival que incluye el adjetivo “independiente” en su nombre vería de menos el comercio. Sin embargo, buena parte de las películas que he visto en Sundance tienen buen potencial de competir en un mercado saturado por productos de puro entretenimiento.

La tanda de hoy trae buenos ejemplos de arte y comercio, los dos gigantes que batallan incesante dentro del séptimo arte. En el gran balance del festival, ambos se ven bastante saludables.

The Cathedral

#Sundace 2022 comercial

El trabajo de Ricky D’Ambrose es el tipo de película que se confina a los museos. A estas alturas del partido, puede ser demasiado “artístico” incluso para los cines alternativos. Y eso empobrece a la cinefilia en general. “La Catedral” es un elocuente retrato de una familia estadounidense. Tiene la especificidad de la experiencia vivida, y la universalidad del arte más resonante.

El filme con matices biográficos documenta varias décadas en la vida de los Ambrose, el núcleo y las ramas extendidas de su árbol genealógico. No documenta grandes hazañas de dramatismo exaltado, sino los hitos de la experiencia humana, comunes a todos: matrimonios y divorcios, muertes y nacimientos, fiestas y peleas. Todo se filtra a través de la mirada del joven Jesse, interpretado por tres actores distintos en diferentes edades, desde la infancia hasta la juventud.

D’Ambrose construye sus escenas como si fueran retazos de memorias, flashes de recuerdos que parpadean por minutos y se desvanecen en el aire. Predomina la cámara estática, registrando retablos de domesticidad casi genérica. Imágenes de archivo de noticias y comerciales de TV nos ubican en el tiempo. Basta una postal o la página de un mapa de carretera para sugerir un viaje entero. La cuidadosa atención al diseño de la época imprime la cualidad de una cápsula temporal.

Suena como que la película está infundida con desapego clínico, pero no es ese el caso. El efecto acumulado de las imágenes y los eventos es tremendamente conmovedor. Al final, sentirá como que conoce a estas personas. Y en su cabeza, correrá una película similar, construida con sus propios recuerdos.

Alice

sundance

Keke Palmer ha hecho carrera como cantante. También ha brillado en sátiras televisivas como “Scream Queens” (2016-2018). Aquí muestra que es igualmente capaz de trabajar en registro dramático.

Palmer interpreta a Alice, la esclava “casera” de una plantación controlada brutalmente por el amo blanco, Paul (Jonny Lee Miller). Ella se casa a escondidas con Joseph (Gaius Charles), pero pronto son separados. Paul la quiere solo para él. Después de un encuentro violento, ella escapa hasta llegar a una carretera incongruentemente asfaltada, donde la rescata el camionero Frank (Common). Después de todo, no estamos en el sur de EE.UU. en el antebellum, sino en 1973.

Rápidamente, Alice se pone al día con la historia de la lucha por los derechos civiles. Inspirada por Pam Grier y sus películas blacksploitation, se lanza a la misión de rescatar a sus compañeros de esclavitud. Quisiera que la película fuera más efectiva a la hora de sentar las bases de su premisa, y explicar cómo es posible que generaciones de personas sean engañadas para vivir a destiempo. La película toma su adhesión al género de la fantasía histórica en clave pop como patente de corso para dejar flojos sus cimientos dramáticos. ¿A quién puede molestarle, si el cine es ficción? Sí, es ficción, pero tenemos que creérnosla. Palmer es tan buena, que quisiera que la película fuera mejor.

Cha Cha Real Smooth

#Sundace 2022 comercial

El precoz Cooper Raiff escribe, dirige y protagoniza esta chispeante comedia recién adquirida para distribución por Apple TV + (justo como “Coda”, la ganadora del año pasado). Raiff interpreta a un joven recién graduado de la universidad(,) desconcertado sobre qué rumbo tomar con su vida. Regresa a casa de su madre (Leslie Mann) y trabaja como animador en fiestas de Bar Mitzvah. En una de ellas, entabla una amistad platónica con una mujer madura. Domino (Dakota Johnson) tiene una hija autista y un inminente matrimonio con un abogado (Raúl Castillo). ¿Puede el romance intergeneracional arruinarlos, o darles una nueva razón de ser?

Raiff se revela como heredero de Woody Allen y Noah Baumbach, cronistas de la angustia existencial en clave cómica. Sin embargo, tiene un ritmo propio, y reservas inagotables de compasión. Dirigiéndose a sí mismo, no traiciona indulgencia ni exhibicionismo. Su Andrew es un personaje redondo e indeleble. Es ingenioso e inteligente, pero bajo la superficie puede verse la inmadurez. Es un elocuente retrato de una personalidad en gestación. El novel cineasta se revela como un excelente director de actores. Y tome nota del brillante trabajo de Johnson. Entre este papel y “The Lost Daughter” (Maggie Gyllenhaal, 2021), ha ascendido al grupo de las mejores actrices del momento.