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El nuevo presidente de Uruguay es surfista y ama las olas de Nicaragua
Presidente de Uruguay
Foto tomada del medio especializado en surf Duke, donde se aprecia al presidente electo de Uruguay surfeando en Popoyo, Nicaragua. Cortesía | Niú

Nicaragua es uno de los destinos que el recién electo presidente de Uruguay prefiere para montar olas.

     

La afición al surf del presidente electo de Uruguay, Luis Lacalle Pou, no es un secreto, pero un artículo de Pablo Zanocchi en el sitio especializado de surf Duke, reveló que Nicaragua es uno de los destinos que prefiere para montar olas.

Lacalle Pou es probablemente el primer presidente surfista de la historia mundial y ha reconocido que le encanta viajar en la búsqueda de las mejores olas. Practica ese deporte desde los años ochenta y ha viajado a Nicaragua, Indonesia, Hawái, Brasil, Costa Rica, México, El Salvador, entre otros destinos.

Zanocchi, quien dirige el sitio Duke, relató recientemente en una crónica la conversación telefónica que sostuvo Lacalle Pou y el resultado quizá menos esperado de esa conversación: su primera entrevista como presidente electo para hablar de surf.

«Mandé un mensaje de WhatsApp al número que un amigo me había pasado. Tenía muchas esperanzas pero pocas certezas, hay 8500 periodistas pidiendo para hablar con él, la gente lo quiere ver, abrazar y besar. Tiene familia, tiene amigos, tiene responsabilidades internacionales, nacionales, un gabinete de ministros por definir, entre otra millonada de cosas», relató Zanocchi.

«¿Qué chance tenía yo, responsable de un pequeño sitio de surf en todo esto? Ninguna», escribió al contar cómo fue que terminó hablando con el presidente electo de Uruguay a pocas horas de haber concluido el conteo de la segunda vuelta electoral.

Nicaragua es uno de sus destinos predilectos

El nuevo mandatario hizo un intento de llamada por WhatsApp, otro de llamada regular y mandó un mensaje a Zanocchi, separado de su celular, quien después y sin creer que en realidad Lacalle Pou le había contactado le llamó.

«Miré y dudé varias veces… ¿Este es Lacalle Pou o alguien me está jodiendo? me dije. Y de hecho, respondí un muy poco diplomático: “¿Es joda?”, escribió Zanocchi.

Así comenzó una conversación sin protocolo presidencial. Y en medio de esta poco convencional conversación, teniendo en cuenta que se trata de un presidente electo, surgió en la escena Nicaragua.

Zanocchi había escrito tras decretarse la victoria electoral de Lacalle Pou sobre su afición al surf y en ese primer artículo publicó un par de fotos, una en Las Flores, El Salvador, y otra en Popoyo Nicaragua.»Luego contó que la foto de la izquierda era en Popoyo, en Nicaragua, un día que se ve perfectísimo. Según me han dicho, el país centroamericano es uno de los destinos a los que más viaja a surfear», relató el autor.

El gusto de Lacalle Pou por las olas nicaragüenses, revelado en esta crónica, no es en sí una rareza, pues muchos surferos han encontrado en las playas rivenses olas constantes y desafiantes. Incluso, esta playa ya fue sede de los Juegos Mundiales de Surf de la ISA (Asociación Internacional de Surf) en 2015.

Presidente de Uruguay fijó su atención en la crisis

El año en que fue hecha la foto a Lacalle Pou, de 46 años de edad, surcando la base de una ola de al menos más de dos metros, no tiene fecha. Y este dato, tampoco lo reveló en su conversación telefónica con Zanocchi, pero si se nota unos cuantos años más joven el político uruguayo, que ahora fungirá como presidente de Uruguay.

Quizás este vínculo con Nicaragua a través del surf, llevó a Lacalle Pou a fijar su atención en la crisis sociopolítica del país, pues en 2018, desde su escaño en el congreso de Uruguay, abogó por declaración de apoyo al pueblo nicaragüense y de condena a la represión perpetrada por el régimen de los Ortega-Murillo.

LaCalle Pou reveló que durante una de las campañas electorales de Ortega se encontraba en el país y pudo ver que Ortega vendía la imagen «de un líder mesíanico» a pesar de que «ha vulnerado los derechos humanos en su vida personal y obviamente del país que tiene sumido en una crisis democrática».

Ahora, como presidente electo mantiene la misma postura, la que se espera traslade a la esfera diplomática, en especial en la OEA, donde la representación uruguaya hasta el momento había decidido tomar un camino de no intervención.