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Jóvenes: Emprender desde la comunidad
Flickr | ILO/Muntasir Mamum

Jóvenes en desventaja social y con limitaciones en educación superior optan por la cultura del emprendimiento

     

Carlos Salinas Núñez tiene 26 años y una agencia de turismo rural-comunitario que genera siete fuentes de empleo en la ciudad de León. Travel & Tours: “La Nicaragua Original” es un negocio que tiene como próxima meta posicionarse a largo plazo y contar con una flota de vehículos para fortalecer la demanda.

A través de una caminata gratuita por León, este emprender ofrece paquetes de turismo para que los visitantes se animen a conocer otros lugares de la ciudad.

Carlos Salinas pertenece al programa Emprendedores Juveniles de Nicaragua, fundado por el Instituto de Nicaragüense Desarrollo (INDE) en 1992. Este proyecto es considerado como uno de las iniciativas pioneras de la cultura del emprendimiento en el país. Por todo esto, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) decidió darle el reconocimiento de Personalidad del Año.

Su presidente, Rodrigo Ibarra, señala que a lo largo de los 25 años que Emprendedores Juveniles lleva gestándose en las zonas rurales de Nicaragua, se han capacitado a más de 60 mil jóvenes en desventaja social y con limitaciones para acceder a estudios superiores.

Emprender desde la comunidad

Los lugares donde este programa apunta, son aquellos que han quedado en desamparo por parte de otras organizaciones y por los gobiernos, explica Ibarra.

“Los fundadores tuvieron la buena visión que la organización se centrara en las zonas rurales de Nicaragua donde nadie llega. A nosotros nos ha diferenciado eso, que es una organización que ha estado en toda Nicaragua pero en los zonas más necesitadas y donde hay mayor vulnerabilidad”, agrega.

En ese campo de acción se gestan pequeñas empresas con un “capital semilla” que ronda entre dos mil a 10 mil córdobas. Para Rodrigo Ibarra, iniciar un emprendimiento con menos de 100 dólares es una oportunidad valiosa para los jóvenes.

El programa no cuenta con la capacidad financiera para otorgar créditos, pero sí con el apoyo de algunos donantes extranjeros, e incluso de ciertas empresas privadas que aportan al capital semilla de los beneficiarios.

Los jóvenes del programa Emprendedores Juveniles empiezan con un capital semilla entre dos mil y 10 mil córdobas

Otra opción que brinda Emprendedores Juveniles es la posibilidad de crear lazos entre entidades bancarias o financieras para acceder a fondos y así iniciar con la parte primordial de toda empresa: el capital económico.

No solo los propietarios de los negocios son los únicos beneficiarios, también toda la comunidad circundante. Algunos proyectos de emprendedores se basan en ofertas turísticas, tiendas de abarrotes y marcas de ropa que aportan al desarrollo económico de la zona.  

“Estamos hablando de empresas que para otros empresarios pueden ser insignificantes, pero para las personas que están en esas comunidades significan un gran valor”, afirma el presidente de Emprendedores Juveniles.

Liderazgo, creatividad y educación financiera

El emprendimiento no es el único eje que este programa promueve en las zonas rurales de Nicaragua, también el liderazgo empresarial y ciudadano.

Marlen Andino es considerada como una líder en su comunidad por su empresa de montajes y decoraciones de eventos, Deco Art Andino. Desde hace varios años ha recibido capacitaciones en educación empresarial por parte de Emprendedores Juveniles.

Es arquitecta, pero también ha realizado estudios técnicos en albañilería, maestro de obra, Diseño Gráfico, Administración, Contabilidad y formulación y evaluación de proyectos.

Para ella montar su propio negocio no fue una tarea fácil, pues comenzó desde cero. “Hay que caer y aprender de las caídas para levantarse con más ganas y hacerlo mejor”, comenta.

“Nosotros lo que tratamos de hacer es contener y darle la oportunidad a los jóvenes para que no emigren de la zona donde están y que ahí puedan hacer su propio negocio”, comenta Rodrigo Ibarra.

El proyecto cuenta con varios programas que se adaptan a las situaciones específicas de la zona a capacitar. Cada uno de ellos dura desde seis meses hasta un año, tiempo que se divide en entrenamientos, capacitaciones y prácticas, hasta que los jóvenes tengan las bases para empezar su negocio.

Jóvenes frente al competitivo mundo laboral

Según Rodrigo Ibarra, los jóvenes tienen en esta época mayor interés en establecer sus propios negocios. Señala también que hay grandes obstáculos como el difícil acceso a financiamientos que no asegura el crecimiento profesional de quienes desean emprender en Nicaragua.

Otro de los aspectos que empaña el panorama del mundo laboral son los altos requerimientos que exigen las empresas y que en algunos casos los egresados no cumplen. Para Rodrigo Ibarra esa es una de las principales razones que empuja a los jóvenes a buscar otras oportunidades laborales.

“Lo que nosotros tratamos de hacer es decirle a los jóvenes que tienen oportunidades a través de la empresa privada de poder tener ingresos y de esta manera que no hayan más jóvenes frustrados en la calle”, señala Ibarra.

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