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«Jóvenes somos la cara de la lucha cívica»
Participantes del conversatorio digital "Hacia una Nicaragua Democrática"

Un conversatorio, organizado por De Humo TV, analizó el papel de la juventud en Nicaragua.

     

Frente a la posibilidad de un nuevo proceso electoral (adelantado o no) en Nicaragua. ¿Cómo se asegurarán los jóvenes una participación de calidad?, ¿quiénes los representarán?, ¿qué despertó la llama de las protestas? Esos son algunos de los cuestionamientos que se abordaron en el conversatorio digital “Hacia una Nicaragua Democrática”, una charla que convocó a estudiantes de la Coalición Universitaria, miembros de la sociedad civil, economistas, juristas y expertos en participación ciudadana.

La integrante del Movimiento Universitario, Dolly Mora, aseguró que la situación que vive Nicaragua actualmente, con una profunda crisis política del régimen de Daniel Ortega, se debe «a que no hemos aprendido de los procesos históricos» y es necesaria una reestructuración de todo el sistema político y social del país.

«A pesar de que ha representado un costo muy alto, los jóvenes universitarios, pero también los trabajadores y los pobladores han salido a las calles a protestar para poder buscar una libertad real, una democracia verdadera y exigiendo justicia ante los innumerables atropellos que ha cometido el Gobierno», explicó durante el cuarto conversatorio que se realizó bajo el hashtag #LaJuventudOpina, organizado por De Humo TV.

La lucha por la autonomía

«Como jóvenes y estudiantes no solo estamos de cara a la lucha nacional, también tenemos una lucha particular por la autonomía universitaria y una de nuestras consignas ha sido ‘Sin autonomía, no hay democracia’, y es que no defendemos derecho solo nuestro como estudiante, defendemos el derecho del pueblo, el derecho al acceso a una educación superior sin sesgos políticos”, enfatizó Alejandra Centeno, miembro de la Coalición Universitaria.

En el conversatorio participaron las estudiantes, Alejandra Centeno, de la Coalición Universitaria; Dolly Mora, del Movimiento Universitario; los economistas, Leonardo Labarca, Mateo Jarquín, Salvador Amador; la socióloga, Elvira Cuadra; y el abogado especializado en derechos humanos, Braulio Abarca.

Centeno explicó que muchos jóvenes estarían dispuestos a asumir mayores responsabilidades políticas si es necesario «por la democracia y por la justicia» pero remarcó que tampoco «estamos dejando de ser chavalos y chavalas que necesitan preparación, capacitación y crecer muchísimo más en intelecto y experiencia, para asumir con responsabilidad y pertinencia un cargo (público) en el futuro”.

Al respecto, la socióloga Elvira Cuadra manifestó que la realidad de la política tradicional cambió desde el 18 de abril cuando iniciaron las protestas pacíficas contra el régimen de Ortega.

«La juventud puede y ha demostrado poder hacer incidencia política sin aspirar al poder (…) la población ha dejado de creer en los partidos políticos tradicionales y está buscando nuevas formas de participación», insistió.

Cuadra explicó que los jóvenes son los agentes de cambio social y cambio económico en el país. «Varias generaciones de jóvenes en este país, al menos de las tres últimas generaciones han cambiado su forma de pensar la política, su forma de ver la política y su forma de hacer política”, comentó.

Jóvenes claves para el futuro

Una de las preguntas centrales del debate fue: ¿Cómo vamos a llegar hacia una Nicaragua democrática? Para el economista y especialista en negocios, Salvador Amador, a medida que se acerque la posibilidad de unas elecciones, «lo primero que se debe garantizar es el fortalecimiento de la institucionalidad, la reconstrucción del Estado de derecho y devolver al pueblo la posibilidad de elegir».

Elvira Cuadra insistió que la principal demanda de la población es generar un cambio, que implica la renovación con «nuevas caras» a todos los niveles en el Estado de Nicaragua.

Para el economista y estudiante de Harvard, Mateo Jarquín, es importante empezar a pensar en un nuevo futuro económico «para una sociedad más igualitaria» en la que exista mayor educación.

«Lo que tenemos que entender es que una sociedad más igual no es solo importante para el crecimiento económico sino para la estabilidad política del país», afirmó.

Jarquín cree que los jóvenes van a ser claves en este proceso de transformación del país y es imprescindibles que «los diferentes sectores del antiorteguismo se constituyan como una fuerza política con una visión coherente para la Nicaragua postOrtega».

En ese sentido, Dolly Mora, expresó que se hace más necesario el involucramiento político de la población nicaragüense.

Para concluir el conversatorio la socióloga Elvira Cuadra reafirmó su confianza en los jóvenes de Nicaragua. “Creo en estas nuevas generaciones. Nicaragua puede depositar su confianza en las manos y en liderazgo de los jóvenes que quieren cambiar el país», expresó.

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