Estilo

Dos venerables cervezas: Entrega II

La cerveza maravillosa de Nueva York: Brooklyn Brewery
Brooklyn Brewery está ubicada en Williamsburg, un barrio obrero ayer y hoy un enclave de la cultura hipster. Flickr.

Un periodista y un banquero fundaron en los ochenta una cervecería que sedujo a Nueva York y al mundo. Esta es su historia (y de paso la probamos)

Nueva York-. Los buses parecen enormes roedores que buscan un hueco desocupado en la terminal ‘Port Authority’ de Nueva York. Numerosas ratas frenéticas con ruedas, dando vueltas en círculos, al acecho de un parqueo en el que introducirse para poder descargar a los pasajeros. Son centenares de autobuses que salen desde, o llegan a Manhattan. ¿Cuántos buses de estilo Marco Polo deambulan por esta terminal en este momento, en el que llevamos casi quince minutos conteniendo el desespere ya con los abrigos puestos? Gay Talese, ese atildado cronista de excelso vestir, viene a la mente con el uso de sus cifras neoyorquinas. La terminal sirve alrededor de 7 mil 200 autobuses y 200 mil personas al día.

Las cifras son un buen recurso para dimensionar esta capital del mundo. Nueva York de los rascacielos; de las bocas del metro que vomitan millares de almas por segundo; de los múltiples idiomas y nacionalidades que convergen en un solo vagón; de los “gatos golfos y bohemios”; de los escaparates; del turismo a granel…. En síntesis, como escribió el periodista sobre Nueva York, “de las raras maravillas de esta ciudad sin tiempo”.

Talese precisó que los neoyorquinos tragaban cada día 460 mil galones de cerveza. Con el crecimiento exponencial que la metrópolis ha experimentado en las últimas décadas, la cifra es más grande por lógica: Ronda aproximadamente los 535 mil 616 galones diarios. Desde el año 1987, Brooklyn Brewery aporta mucho líquido al número: Pasó de producir 12 mil a 120 mil barriles anuales en 2011. ¿La razón? Brooklyn Brewery es una joven casa cervecera de prestigio mundial y una de las más prominentes en Estados Unidos.

La Brooklyn Pilsener: Una amargura crujiente que se disipa con ligereza y acentúa el sorbo con leves toques florales. Wilfredo. Miranda.

Al igual que Samuel Adams en Boston, Brooklyn Brewery sedujo los paladares a través de una lager, que, pronto, logró ser una de las cervezas más vendidas en Nueva York. Como casi todas las historias de marcas artesanales, Brooklyn Brewery nació con el impulso emprendedor de Steve Hindy, en aquel entonces corresponsal del Washington Post en Oriente Medio. Hindy se asoció con su amigo, el banquero Tom Potter, e iniciaron la aventura cervecera.

Hindy (que en sus viajes cosechó conocimiento cervecero) y Potter (que dejó su empleo estable por la cerveza) apostaron por la fabricación de buenas cervezas, sin añadidos que suelen usar las industriales para abaratar los costos de producción. Es decir, apegados a la ley de pureza alemana. Esta compañía nació en Brooklyn, uno de los distritos más emblemáticos de Nueva York: La migración belga y alemana echó raíces y, por consiguiente, instalaron su tradición cervecera con contundencia durante el siglo XIX.

Brooklyn Brewery está ubicada en Williamsburg, un barrio obrero ayer, y hoy un enclave de la cultura hipster. En una fábrica de ladrillo rojo funciona la cervecería de Hindy y Potter. Ahora es un punto de peregrinaje para los amantes cerveceros, porque Brooklyn Brewery ofrece distintos estilos, desde belgas maduradas en botella, weizen de trigo o una Pilsner, que es toda una reinvención de la Pils americana. Detrás de las fórmulas está un equipo multicultural comandando por el maestro cervecero Garrett Oliver, uno de los más prestigiosos de Nueva York.

Brooklyn Brewery ofrece distintos estilos, desde belgas maduradas en botella hasta weizen de trigo. Flickr.

Brooklyn Brewery comenzó a ser vendida en bares minoristas, pero ahora está en casi todas las tiendas de la insomne Nueva York. Bajo recomendación expresa de un maestro cervecero nicaragüense, llegamos en busca de esta marca. Probamos la lager pero nos atrapó la Brooklyn Pilsener: Una amargura crujiente que se disipa con ligereza y acentúa el sorbo con leves toques florales. Todo se lo debe a los lúpulos Perle y Hallertauer. Servida en el vaso, es dorada, nítida… su sabor es suave y complejo debido a su proceso de maduración. Como bien aclara la compañía, en esta Pils no hay “rellenos baratos como el maíz o el arroz (…) Es lo real”. Todo un homenaje al estilo preferido de los cerveceros neoyorquinos de la pre prohibición del alcohol.

Como Nueva York, los estilos de Brooklyn Brewery pueden verse desde las cifras. Más de cuarenta estilos, en la que están las perennes todo el año, las de temporada y las Brewmaster’s Reserve, cervezas nuevas que son lanzadas de forma limitada a ciertos bares y restaurantes de la ciudad.

Las cervezas que trajimos en la maleta esta ocasión. Wilfredo Miranda

Brooklyn Brewery es referente de las cervecerías en Estados Unidos, como Samuel Adams. Si usted ama esta bebida, sí o sí, no debe escatimar en ellas. Son dos compañías con muchos parentescos, pero uno solo las engloba: la calidad. Estamos ante dos cervezas venerables. A través de las cifras y números, Talese determinó que Nueva York es una “ciudad de cosas inadvertidas”, tan deslumbrante como el sixpack de Brooklyn Pilsener que llevo a Nicaragua en mi maleta, la misma que saqué del bus en la terminal ‘Port Authority’, mientras me enfilé en la Octava Avenida, Calle 42, con una cerveza en mente para olvidarme de los buses enormes como roedores frenéticos en busca de un hueco.

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