En pantalla

Los fantasmas del machismo en “The Woman in the Window” y “Things Seen and Heard”
“The Woman in the Window”

Una casa siniestra. Una mujer en peligro. O quizás dos. Netflix ofrece una doble tanda de horror de género, pero algo se pierde en el camino a una escalofriante resolución.

“The Woman in the Window” tiene los adornos del cine de prestigio, en la clave más comercial de Hollywood. Amy Adams es Anna Fox, una terapeuta con agorafobia, que vive sola, como reclusa en una majestuosa, pero ruinosa casa en Manhattan. Su esposo (Anthony Mackie) e hija son visibles esporádicamente en videos de celular. Solo las visitas de su terapeuta (Tracy Letts) interrumpen su rutina de dormir, ver películas clásicas, y aderezar sus medicamentos con copiosas cantidades de vino tinto. Al menos, hasta que los Russell se mudan enfrente. Uno a uno, cada miembro de la familia llega de visita, pintando gradualmente el retrato de un hogar abusivo: Ethan (Fred Hechinger) es un adolescente sensible. Su padre, Alistair (Gary Oldman), se comporta como un patán. Su madre, Jane (Julianne Moore), es trémula y nerviosa. La curiosidad lleva a Anna a espiar a través de sus ventanas, hasta que se convierte en testigo accidental de un crimen.

O al menos, eso es lo que ella cree. El guion está basado en un ‘best seller’ de A.J. Finn, pero la trama es pura imitación de Brian de Palma, cuando le hace homenajes a Hitchcock. “Rear Window” (1954) es un referente obvio, pero sin su expresividad cinematográfica y el sentido de humor. El director Joe Wright crea una atmósfera inquietante en un espacio más teatral que fílmico. Hay algo de Darío Argento en la virtuosa fotografía de Bruno Delbonnel, que ayuda a identificar el ingrediente que hace falta: locura febril, la demencia, traducida en el lenguaje de la cámara.

La claridad narrativa se prioriza hasta extremos banales. La producción se vio fraguada de problemas —Wright y su equipo filmaron escenas extras y reeditaron la película para remediar el desconcierto de la audiencia en una proyección de prueba—. Otra vez, la inspiración muere en un grupo focal. Nos queda solo disfrutar de la atmósfera, y los pequeños ‘sketches’ actorales.

“Things Seen and Heard” no está refinada por un comité, pero quizás les hubiera convenido. George y Catherine Claire (James Norton y Amanda Seyfried) son una joven pareja que se muda de la pujante Manhattan al norte rural del Estado de Nueva York. George, doctor en Literatura, ha conseguido trabajo como profesor en una pequeña universidad. Estamos a inicios de los 80, cuando no es tan descabellado que Catherine deje su carrera como restauradora de arte, para asumir el rol tradicional de esposa en una granja del siglo XIX. Incluso la bulimia que padece se ve normalizada en el seno de su relación.

El lugar es hermoso, pero está sembrado de vestigios fantasmagóricos: fotografías de los fundadores, una biblia antigua con un inventario de almas perdidas, un misterioso anillo. Cuando los espectros se manifiestan, no sabemos si quieren espantar a Catherine, o advertirle de un peligro latente. Lo sobrenatural nunca se pone en tela de duda, y se presenta como un hecho —similar al tratamiento de la muy superior “Personal Shopper” (Olivier Assayas, 2016)—.

Dar muchos detalles sobre la trama socavaría su impacto. Basta decir que esta especie de drama gótico norteño saca provecho de su escenario rural. Dos hermanos lugareños y un círculo de profesores con interés en el espiritismo se erigen como amenazas. F. Murray Abraham, líder que aporta un aire de amenaza aterciopelada. Natalia Dyer, a años luces de la Nancy de “Stranger Things”, brilla como una estudiante tan sabia como libre sexualmente, que ofrece un contrapunto al predicamento de la protagonista, incómodamente sometida al rol doméstico. Sin embargo, el guion está cargado de incidentes y escenas prescindibles, que desaceleran la película cuando esta debería volar.

En escenario y tema, recuerda a “I Am The Pretty Thing that Lives in the House” (Osgood Perkins, 2016), otra historia de embrujos que considera la violencia de género como un pecado original de la Norteamérica de antaño. Pero ese prematuro original de Netflix es más riguroso y sombrío. “Things Seen and Heard” sube la parada en un desenlace que raya en el ‘kitsch’, pero al menos, cierra en una nota de exaltación emocional, escasa durante el resto del metraje. Seyfried ofrece un trabajo sólido, que alivia las debilidades del filme.

“The Woman in the Window”
Dirección: Joe Wright
Duración: 1 hora, 42 minutos
Clasificación: * * (Regular, recomendada con ciertas reservas)
*Disponible en Netflix

“Things Seen and Heard”
Dirección: Shari Springer Berman, Robert Pulcini
Duración: 2 horas, 1 minuto
Clasificación: * * (Regular, recomendada con ciertas reservas)
*Disponible en Netflix