Música

Luis Pastor: Mis amigos y mis canciones, el nuevo viaje musical del cantautor nicaragüense
Luis Pastor Amigos
Foto: Tomada de Facebook | Niú

En el nuevo disco producido en siete países, participan grandes artistas nacionales e internacionales que le cantan a la patria, el amor y el desamor

     

Pese a la pandemia de covid-19 y los fuertes desafíos que implica hacer música en Nicaragua, el 2021 fue un gran año para el reconocido cantautor, Luis Pastor, que emprendió una nueva travesía musical titulada: “Mis amigos y mis canciones”.

Se trata de una producción de 17 canciones lanzadas en dos volúmenes digitales, grabadas a dueto con grandes artistas nacionales e internacionales que le cantan a la patria, el amor y el desamor.

El primer volumen digital estrenado en abril de 2021, fue considerado para las nominaciones de la vigésima segunda edición de los premios Grammy latino.

Pastor es parte de una generación de artistas que ha heredado el “ADN musical” de grandes cantautores nicaragüenses, y que preserva además de la calidad, el amor por su país.

“Mis amigos y mis canciones”, es un recorrido de su trayectoria musical, que la gente puede disfrutar a través de plataformas digitales de música o adquiriendo el “disco físico” disponible a través de sus redes sociales.

Conversamos con Luis Pastor sobre este nuevo proyecto producido en siete países, los desafíos que impone la pandemia, y la tradición musical en su familia.

Luis Pastor Amigos
Foto: Tomada de Twitter | Niú

“Mis amigos y mis canciones”, es el disco musical que lanzaste en dos volúmenes en este 2021. ¿Contanos de qué se trata?

Iba a lanzar un sencillo mío con el cantautor dominicano Víctor Víctor, en género bachata pop, y 15 días antes de que Víctor entrara al estudio a hacer su colaboración falleció de Covid-19 (en julio de 2020).

Entonces producto de esta triste noticia surgieron posibilidades de hacer otros duetos con otros artistas y poco a poco se vino planificando grabar a dueto con grandes amigos, tanto artistas nicaragüenses como internacionales. Y salió un proyecto de 17 canciones.

Se vino organizando y produciendo poquito a poco porque es un disco hecho en pandemia, en confinamientos. Fue trabajado en siete países, en doce ciudades por grandes amigos, colaboradores, músicos, arreglistas, artistas. Quince de estas canciones fueron grabadas a dueto. Países tan lejanos como Noruega, y tan cercanos como Costa Rica.

¿Quiénes te acompañan en esta travesía musical?

Hay grandes amigos, todos tienen una gran admiración por mi persona, porque han sido una influencia muy importante en mi carrera. Están: Amaury Gutiérrez, de Cuba residente en EE. UU., multinominado y ganador de Grammys; Pavel Núñez, destacado cantautor dominicano; Rómulo Castro y Grupo Tuira, de Panamá; Adrián Goizueta, de Argentina; Carlos Mejía Godoy, Luis Enrique Mejía Godoy, Tony Meléndez, Katia Cardenal, Norma Elena Gadea, Perrozompopo, Garcín, Ale, Ceshia Ubau, José Manuel Espinosa, y La Nueva Compañía.

Y detrás de cada uno de los arreglos hay un sinnúmero de gente que colaboró, y músicos que grabaron en los diferentes países: EE. UU., Panamá, Costa Rica, Honduras, Noruega.

Vos sos parte de una generación que ha heredado el “ADN musical” de grandes artistas nicaragüenses, que manifiestan en sus canciones el amor por la patria. ¿Cómo se vive hoy la nicaraguidad en la música?

Se siente y uno la quiere proyectar con mayor intensidad. Yo comencé a hacer canciones que tienen que ver con mi pueblo, con ciudades importantes para mí, con mi patria, con mis raíces, mis personajes, con mi música, con mi cultura en general, porque, gracias a Dios nací dentro de una familia donde se cantaba música nicaragüense, y tuve la oportunidad de conocer a los “Soñadores de Saraguasca” en Jinotega teniendo unos cuatro años, y ya andaba una guitarrita jugueteando.

Entonces somos de una generación que fue marcada por grandes cantautores y compositores que llevamos en la sangre, desde Camilo Zapata, Otto de la Rocha, Erwin Krüger, Tino López Guerra, Victor M. Leiva, Jorge Isaac Carvallo, Salvador Cardenal, entre tantos. Y gente viviente con un trabajo importante como: Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy, Katia, y por supuesto que admiro el trabajo de muchas jóvenes cantautoras y agrupaciones nicaragüenses. Soy un amante de mi país, de mi cultura, de mis raíces, y he compuesto varias canciones que tienen que ver con Nicaragua.

Tu dones musicales también los has cultivado en tu familia. Tus hijos, Ale y Adrián también te acompañan y se proyectan como grandes artistas.

He tenido la fortuna de que mis hijos también tienen este don, en el caso de Alejandra: cantar. Tiene una voz preciosa, ella ha participado desde niña en muchos proyectos sociales como la niñez con discapacidad, ha estado involucrada en proyectos como la violencia hacia la niñez, entre otras cosas; y Adrián que entró a estudiar marimba desde los cinco años, y son dos de las personas que me acompañan en este disco.

¿Qué sentís como padre y mentor musical cuando comparten escenarios?

La emotividad, el orgullo que uno siente de ver reflejado en sus hijos muchas cosas, el amor a la música, el amor a Nicaragua, el amor de tratar de ver las cosas bien cada día. Ellos son un orgullo que yo tengo, yo trato de apoyarlos en todos los proyectos que tengan que ver con la música y fuera de la música también. Andrea, (mi hija de enmedio) en algún tiempo fue estudiante de danza igual que Alejandra. Ella ha estado involucrada también, lo que pasa es que decidió no ser pública en ese sentido del arte. Los tres han cultivado el amor por nuestra música, porque han nacido y crecido en este ambiente de los conciertos, los ensayos, de hacer canciones, de estar en proyectos, de producir discos, de producir videos, entonces ha sido parte de la vida de ellos desde muy chiquitos.

Dos años de pandemia han cambiado nuestras vidas y el mundo. ¿De qué manera ha afectado al ámbito musical específicamente en Nicaragua?

Ha sido durísimo porque nosotros ya veníamos con una crisis muy fuerte y la pandemia llegó a agudizar todo ese problema hasta el punto que los artistas, no solo en Nicaragua sino en todo el mundo, tuvimos que reinventarnos en el sentido de cómo estar en contacto con la gente a través de la tecnología, y así surgieron como conocemos las transmisiones y conciertos en vivo.

En particular estos dos años de pandemia han sido los años más productivos en mi carrera artística y eso tiene que ver con la necesidad que tienen los artistas de transmitir mensajes. Y comenzamos a producir canciones que tenían que ver con la pandemia, que tenían que ver con la prevención, el amor, la esperanza. Porque nosotros, una de las responsabilidades que tenemos es a través de nuestra música y nuestras canciones llevar un mensaje importante a la gente que nos escucha.

Hubo una unidad mayor entre los artistas para sacar proyectos, incluso hacíamos canciones estando muy lejanos, porque en algún momento estuvimos muy cuidadosos en el confinamiento y participamos de unos videos, incluso nos grabábamos en nuestras casas, en nuestros estudios y así surgieron canciones nuevas, y versiones de algunas canciones que la gente ya conocía.

Pero además ha sido duro porque se han cerrado espacios en nuestro país que eran vitales para que los artistas de todas las generaciones pudieran exponer lo que estaban haciendo.

¿Se puede vivir de la música en Nicaragua?

Se puede vivir de la música, es una profesión, una carrera muy sacrificada, muy difícil. En nuestro medio, en nuestro país no hay una industria como puede suceder en otros países de América Latina. Yo en lo particular he hecho música y he producido desde hace 25 años desde que saqué mi primer disco, y aunque yo no vivo totalmente de la música, porque también soy odontólogo con especialidad en Ortodoncia, pero sí estoy involucrado desde hace muchísimo tiempo en muchos proyectos, y he tratado esta profesión con mucho respeto, con mucho amor, y con mucha responsabilidad, y sí te puedo decir que yo trabajo para esta área tan importante para la cultura nicaragüense.

¿Qué deben hacer las personas que quieran adquirir tu disco musical físico, y también donde pueden encontrar tu música quienes quieran hacerlo de forma digital?

Está dentro de todas las plataformas de música digital a través de dos volúmenes digitales. Esa es una manera de apoyar a los artistas, escuchar la música, compartirla. También se puede comprar la música a través de iTunes. Y dí a hacer una versión física de este disco, porque todavía en nuestro país se consume el disco compacto. Fue con el apoyo de la Cooperación Suiza en América Central, y que yo lo tengo a venta a través de mis redes sociales. La gente me escribe y yo se los mando hasta la puerta de su casa, con 17 canciones, con información interna, que a veces es eso lo que nos gusta, tenerlos físicamente y leer un poco sobre la historia, la dedicatoria, los créditos.

¿A qué o quién querés cantar en tus próximas composiciones?

Mi música, mis canciones siempre han estado involucradas en proyectos sociales, entonces eso ha marcado lo que he hecho por mucho tiempo. Seguiré trabajando en todo este tipo de proyectos y de canciones y de música que tengan que ver con nuestra patria, con la esperanza, con el optimismo, por una patria mejor, igualmente muy ligado con la niñez, con la discapacidad, con las mujeres en sus diferentes problemáticas, y el objetivo es ese, que las canciones que uno hace puedan viajar, volar por ahí, y llevar mensajes que puedan ser importantes para la sociedad. Sabemos que con una canción no vamos hacer grandes cambios, pero sí la gente puede ir captando algunos mensajes que son importantes para que podamos crecer como sociedad.