En pantalla

Miniserie retrata con humor las vivencias de los exiliados en Costa Rica
Exiliados miniserie
Carlos, Sadie y Marcos, tres jóvenes exiliados creadores de una miniserie audiovisual. Cortesía | Niú

Exilia.D.O.S es el proyecto audiovisual de tres jóvenes obligados a exiliarse después de participar en las protestas de abril

     

Alguna vez te has preguntado ¿Cuál es la rutina de los exiliados? ¿Cuáles son sus principales desafíos? ¿Tienen oportunidad de reír? El proyecto Exilia.D.O.S, de Marcos Alonzo, Carlos Montenegro y Sadie Rivas, tiene las respuestas. “Welcome to paradise”, se titula el primer episodio de esta miniserie audiovisual, que tiene tres capítulos en YouTube y retrata las vivencias de los jóvenes nicaragüenses que han sido forzados al exilio.

— Este proyecto es una adaptación a las diferentes vivencias de un exiliado— detalla una voz “española” al inicio del video
— Sin embargo, algunas situaciones, personajes y escenas pueden ser elegidas al azar — continúa.
— Exiliados es una producción familiar cuyo único fin es el de entretener, cualquier parecido con tu realidad, puede ser pura coincidencia — Y empieza el capítulo.

En esta primera pieza audiovisual, Marcos es “Alvarito”, Carlos Andrés es “Ángel” y Sadie es “Amaya”. Tres jóvenes que se exiliaron en Costa Rica bajo distintas circunstancias y que al encontrarse decidieron realizar una miniserie sobre las experiencias de los más de 60 mil nicaragüenses que han recurrido al exilio en este país vecino.

Homenaje a los que han luchado en la crisis

Este primer capítulo, y los dos que le siguen, también contaron la participación de Kevin Hernández, como “Pedro” y Nidia Elisa M. como “Irlanda”, quienes actualmente se encuentran alejados del proyecto. Ahora se encuentran produciendo un cuarto capítulo que esperan estrenar próximamente. “Decidimos escoger estos nombres, como un homenaje a los rostros más representativos de la lucha azul y blanco”, cuenta Sadie, quien admira mucho a Amaya Coppens, por la valentía que ha demostrado desde el 18 de abril.

  • Exiliados durante las grabaciones. Cortesía | Niú

“Yo hago teatro desde el 2008 y desde hace rato venía con la idea de hacer una serie audiovisual. Participé en las protestas en la UNAN, pero tiempo después volví a trabajar. Como en mi barrio los CPC me conocen, entonces tuve que salir del país en julio de 2018. Ya estando aquí un amigo en común me presentó a Sadie y a Carlos, con quienes, entre plática y plática, decidimos armar la miniserie”, cuenta Alonzo, de 27 años, quien interpreta a “Alvarito”, en homenaje a Álvaro Conrado, asesinado por la policía durante las protestas.

Carlos Montenegro, quien eligió ser “Ángel”, en homenaje a Ángel Gahona, periodista asesinado en Bluefields, considera que el exilio “te obliga a hacer cosas que nunca pensaste antes, en mi caso nunca me imaginé actuar o ser parte de una serie audiovisual. Pero me gustó la idea de retratar las cosas que les tocan vivir a un exiliado de una manera cómica, más digerible”, cuenta el joven de 20 años.

Estar exiliados no es fácil

“Estar exiliada, ha sido la etapa que más golpes me ha dado, me ha enseñado demasiado, como apreciar a mi familia y a toda la gente que tengo en Nicaragua. El exilio me ha unido a personas increíbles, es algo por lo que siempre voy a estar agradecida”, añade Sadie, de 19 años, quien vivió las protestas en Matagalpa y tuvo que exiliarse en agosto de 2018.

Durante su estadía, estos tres jóvenes también viven dificultades, como el engorroso proceso que significa legalizar su estatus migratorio. Y es precisamente de lo que trata el tercer capítulo de la miniserie: “Color esperanza”.

Los tres han asistido a las oficinas de migración costarricense, cuentan que se han encontrado a muchas personas en situación similar, incluso de otros países como Venezuela y Cuba. Marcos consiguió un trabajo temporal, pero Sadie y Carlos aún no tienen permiso laboral para hacerlo, han sobrevivido con los ahorros que sus padres les pueden proveer.

Creen en el proyecto


Actualmente los tres jóvenes hacen de todo, aunque tienen roles bastante definidos, por ejemplo, Marcos es el encargado de escribir los guiones, complementando con sus amigos, entre los tres se turnan para filmar, pero Marcos, es quien dirige y edita la mayoría de los capítulos. Cuentan que aún no han publicado el cuarto episodio porque sus recursos son limitados, pero que están en proceso para hacerlo.

La aceptación que ha tenido la miniserie los ha sorprendido, aseguran, pues muchos han sido los dispuestos a apoyar, algunos negocios de amistades les han permitido utilizarlos para grabar y otros les han apoyado compartiendo cada capítulo en redes sociales.

“Pero nosotros no contamos con financiamiento de nadie, ya quisiéramos saber cómo podríamos, porque la verdad es que con los pocos recursos que tenemos la verdad es muy difícil hacer cada capítulo, pero lo seguimos haciendo y pensamos continuar, porque creemos que puede ser algo que inspire a muchos a salir adelante en medio de las dificultades. Incluso más adelante convertirlo en una organización que ayude a personas en igual condición que nosotros”, explica Marcos.

Por otro lado, esta miniserie también ha contado con el apoyo de varias bandas y músicos nicaragüenses, como una forma de también elevar la producción nacional, los creadores cuentan con autorización de las bandas para utilizarlas. Asimismo, Marcos creó, Chicha Bruja Estudio, que, aunque aún no es una empresa establecida, es un proyecto que planea continuar no solo para la serie, sino como medio de subsistencia cuando vuelvan a Nicaragua.