Icono del sitio Revista Niú

El placer de beber y comer

Una velada al swing de las copas no puede estar completa sin aperitivos. O de “bocas”, como le decimos en Nicaragua. En otros países los maridajes, dependiendo de la bebida (cerveza, vino, ron, vodka, whiskey) son toda una ciencia: el punto de encuentro entre el placer de beber y el de comer.

Equilibrio de aroma, sabores y contrastes. De eso hablan los expertos. Pero como nosotros no somos duchos en esto, ni existe una guía para el maridaje perfecto, en esta entrada queremos recomendar algunos sitios dónde (basados en nuestra experiencia) podemos beber y comer rico, encontrando armonía para el paladar.

De esta recomendación quedan fuera los restaurantes, porque la idea no es comer hasta saciarnos. Hablaremos de bares y algunos bistrós.

Si un día tenés ganas de beber vino y “picar” bocas acordes, podés ir a VinAntico. En su carta variada de vinos hay todos los precios -lo más económicos inician en nueve dólares-.

VinAntico posee una cava nutrida y diversa que puede ser degustada con quesos, algunas carnes y jamones importados. Ofrecen una tablita variada que incluye olivas, prosciutto, salamis y pan. Es una experiencia algo europea en Managua. Puede ser un lujito que uno se permita “una vez al año” inspirado en el verso de Darío: “Yo no ahorro, ni en seda, ni en champaña, ni flores”. Esta misma línea sigue Emporio, situado en la segunda entrada a Las Colinas.

Como la mayoría del tiempo bebemos cervezas (bueno, al menos yo), es más fácil encontrar maridajes. Los expertos aseguran que la cerveza liga muy bien con los ácidos, el picante, las especies, lo agridulce, embutidos, mariscos, pollo y carnes. Es decir con casi todo. Lo difícil será encontrar donde comer diferente. Basil Lounge es una opción para aventurarse en la cocina del medio oriente. Bajo la tutela de la cantautora Elsa Basil, este bistró expide poesía en sus canapés.

Si de hamburguesas se trata está Mosh Rock & Burgers. Pequeñas delicias que van bien con varias cervezas sin empanzar. Fuera de Managua hay un sitio que también recomiendo sin complejos: El Garden Café. Administrado por una pareja enérgica y talentosa, Xiomara y Damien, han diseñado un menú que no lo defraudará. Pero como aquí hablamos de maridajes, en el Garden Café hay entradas que ligan bien con las cervezas artesanales que ofrecen, así como con su carta de vinos y cocteles. Anímese con el Hummus y disfrute de una noche rodeado del fresco jardín en el centro de Granada. Este ambiente es una de las cosas que me impulsan a visitar el Garden Café.

Volviendo a Managua, he descubierto otro bar con un concepto original. Hablo de Time Travellers Cafe-Bar, una propuesta autentica impulsada por el publicista costarricense Enrique Saborio, quien reside desde hace varios años en Nicaragua. Lo que cautiva de este bar es su alma, que se desborda a través de la decoración.

Time Travellers se define como un lugar que “recolecta las mejores expresiones de cada época, música, comida, bebidas, artefactos, libros”. ¡Y vaya que saben muy bien sus brochetas de pollo con vegetales y salsa agridulce a base de piña! Esta entrada puede ser compartida y saboreada con las cervezas artesanales nacionales.

Estos son unos pocos lugares para irse de copas y probar cucharas muy buenas. De vez en cuando vale la pena ponerse sibarita. Aclaro que estos no son todos los que puede haber en Nicaragua. Estoy seguro que se me escapan muchos. Sería genial si nos recomienden más lugares para visitar y pedir ¡otra, por favor!


¿Qué otros bares recomendás para «picar»? Contanos a través de nuestras cuentas en Facebook y Twitter.