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¿Quién se encarga de qué en casa? Así viven las parejas jóvenes de Nicaragua los roles en el hogar
Equidad parejas jóvenes
Ilustración: Staff Niú

En la víspera del Día del Amor y la Amistad, cuatro parejas nicaragüenses relatan cómo intentan encargarse de las tareas domésticas de forma equitativa

     

El trabajo doméstico no es sinónimo de “trabajo de mujeres”. Aun cuando por años se ha implantado este estereotipo en la sociedad, cada vez son más las mujeres conscientes de que su rol va mucho más allá de ser “ama de casa” y que, además, sus parejas deben involucrarse en ese papel, como única forma de lograr equidad en el hogar.

En la víspera del Día del Amor y la Amistad, este 14 de febrero, la Revista Niú conversó con cuatro parejas diversas sobre cómo se dividen las tareas domésticas y cómo intentan borrar el rol de género que tradicionalmente inclina la carga –emocional y física– hacia las mujeres.

Un sistema 50/50

Elaine Miranda, experta en finanzas personales, y su esposo Yassir Chavarría, cofundador y director de Origami Brand Studio, han abordado este y otros temas sobre la relación de pareja en su podcast Ajá contame más. Ambos comparten su perspectiva y consejos para tener equidad en las tareas domésticas. “Para mí debería de ser literalmente 50/50. Una pareja en la que el 50% de la carga esté sobre la mujer y el 50% está sobre el hombre, es como yo definiría una verdadera equidad”, afirma Elaine.

Yassir complementa: “Se trata de una distribución equitativa de todas las tareas dentro de la casa, no solo la crianza de los hijos, sino garantizar que no falte nada: Servicios, alimentación; lo necesario para tener un hogar seguro y todas las necesidades cubiertas. Esa sería la equidad ideal”.

Elaine asegura que es difícil encontrar una pareja que maneje realmente todo al 100% en términos de equidad, principalmente en un país como Nicaragua, donde culturalmente se ha sobrecargado a la mujer y al hombre se le ha impuesto un rol de “proveedor”, pero sostiene que “ya no estamos en esos tiempos donde el hombre salía a cazar y la mujer cocinaba la carne”.

Elaine y Yassir son padres de dos niños pequeños. Un estudio publicado en la revista Social Forces, de Oxford Academy, afirma que “en parejas de diferentes sexos que tienen hijos pequeños y ambos trabajan a tiempo completo, se estima que las madres hacen un promedio de aproximadamente cinco horas más a la semana de trabajo remunerado y no remunerado que los padres”.

Yassir asegura que, aunque existen roles heredados de otras generaciones más tradicionalistas, es necesario romper esquemas y diseñar nuevos roles equitativos, e incluso –agrega– “independientemente de que el hombre sea el único que lleva dinero (a casa), eso no lo exonera de realizar las tareas correspondientes y sobre todo, porque también la mujer merece descanso”.

Elaine y Yassir recomiendan crear un sistema que funcione para ambos. Por ejemplo, colocar todas las tareas por hacer y asignarles una puntuación, “porque no es lo mismo sacar la basura (que se hace en un minuto) que lavar los platos (que puede tomar unos veinte minutos)”, comparan. Y ya con el puntaje, “ahora sí, vámonos 50/50. ¿Qué haces vos? ¿Qué hago yo?”, sugiere Elaine.

Una fórmula que funcione para ambos

Xochilt Tapia cuenta que, en su relación, el sistema para organizarse con las labores domésticas lo ideó su pareja Salvador Espinoza: él se encarga de la limpieza y ella de la cocina.

“Antes lo teníamos por horas, pero siempre hemos tenido división, solo que en función del tiempo y no de las asignaciones, porque los dos hacemos todo tanto en la casa, como con nuestro hijo”, añade Salvador.

Ambos tienen diez años viviendo juntos, tienen un hijo y son socios en su propio negocio.

Argeomar Rojas y Uriel Gurdián, una pareja joven con siete años de convivencia, también idearon un sistema que consideran equitativo, sin embargo, más que por tiempo, lo definieron por sus talentos. “Tenemos un sistema de división de roles de las tareas domésticas. Ambos hemos ido diseñando este sistema viendo cuál es el punto fuerte de cada uno en las tareas del hogar y asignándolas nosotros mismos”, comparte Uriel.

“Uriel es la única persona que cocina en esta casa. Cada quien lava su ropa. Yo no lavo la ropa de Uriel, él no lava mi ropa, los trastes si es un trabajo compartido. Uriel siempre cocina, por lo tanto yo me siento con la voluntad entera de lavar los trastes, pero en realidad cada quien lava sus propios trastes y hay mucha independencia también en eso”, detalla Argeomar.

Parejas LGBTIQ+ y equidad

Un artículo publicado en The New York Times, cuenta que las parejas del mismo sexo ciertamente enfrentan diferentes presiones culturales cuando administran un hogar, pero tienden a dividir las tareas de manera más equitativa. Gabriela Oseda, médica de profesión y comediante de Stand Up y su pareja Ayling Lau, administradora de bienes raíces, tienen tres años de convivencia y también han desarrollado su propio sistema.

“Nosotras nos dividimos las tareas por habilidades y disponibilidad. Por ejemplo, a Gabriela no le gusta la cocina, entonces cocino yo. En cambio soy desordenada, entonces Gabriela se encarga de ordenar la casa y de nuestra ropa”, cuenta Ayling.
Gabriela añade: “Aparte de la habilidad, nos dividimos por nivel de carga. Si una tarea es más pesada que la otra, por ejemplo una de nosotras hace limpieza general, la otra persona hace tareas complementarias que aporten como recoger, ordenar, asear a los perros, etc”, comparte.

¿Es posible lograr la equidad?

Un estudio de la Universidad de Michigan reveló que los hombres casados ahora invierten 1.1 horas al día en tareas del hogar, es decir, 55 minutos más de lo que invertían en 1983.

“El tiempo que pasan las mujeres casadas en estas actividades ha disminuido, pero todavía es el doble que el de los hombres”, citó el estudio. Es decir que, poco a poco, la brecha de género va disminuyendo, pero aún falta mucho para lograr verdadera equidad.

El truco detrás de las experiencias de Elaine y Yassir, Xochil y Salvador, Argeomar y Uriel, y Gabriela y Ayling ha sido organizarse como equipo a partir de la comunicación y de conocer sus preferencias, talentos y carencias para las labores del hogar.

“Al final cada uno sabe cuáles son sus roles y responsabilidades, pero eso no significa que no pueda ayudar cuando amerite o hacerte responsable de algo. Tenemos que trabajar en equipo, porque la meta, que es mantener el bienestar y la armonía dentro del hogar, es común”, aconseja Yassir.

*Este contenido es parte de una serie especial a propósito del Día del Amor y la Amistad, patrocinada por Claro