Cultura

Ser escritor en Nicaragua: el reto de publicar un libro

Autores nicas han tenido que financiar sus obras, ya sea impresas o digitales, para poder divulgarlas.

     

Para que un escritor sea reconocido en el panorama literario, normalmente tiene que pasar por una gran cadena de intermediarios. Desde escritores con renombre que avalen su obra, hasta grandes editoriales que los publiquen. Sin embargo, en los últimos años se ha hecho más frecuente que los autores eliminen a los intermediarios y se ‘autopubliquen’ para dar a conocer sus textos.

Este fenómeno, aunque está en auge, no es nada nuevo. Marcel Proust, escritor francés, considerado uno de los grandes novelistas del siglo 20, tuvo que recurrir a la autopublicación de dos de sus libros para ser reconocido: Los placeres y los días (1894) y Por el camino de Swan, unos años después (1913). Proust tomó esa decisión de autopublicarse después que André Gide, de la editorial Nouvelle Revue Française, lo rechazó sin siquiera leer su obra y prejuicios que tuvo al verlo, cuenta Martín Schifino, en un artículo de opinión para el diario El País.

Otros escritores famosos como E. L. James, con su obra Cincuenta sombras de Grey; J.K. Rowling, autora de los aclamados libros del Mundo Mágico de Harry Potter e incluso Stephen King, se han autopublicado para dar a conocerse o para regalar a través de internet algún contenido escrito por ellos. 

De igual forma, en Latinoamérica, el mundo de la autopublicación es ampliamente conocido y practicado, según el libro Radiografía de la Autopublicación en América Latina, publicado por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), los autores autopublicados, pueden ganar mucho más dinero que en editoriales convencionales, llegar a mucha más gente y tener igual o más reconocimiento.

Nicaragua, no se queda fuera de esta tendencia, pues escritores tanto jóvenes como ya reconocidos, se autopublican o iniciaron autopublicándose para poder divulgar sus obras. Niú conversó con algunos de ellos para saber cómo es el proceso, cuánto ganan haciéndolo y las expectativas que tienen en su carrera literaria.

Internet: Paraíso para autopublicaciones

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Meyling Soza, escritora nicaragüense que se autopublica en la plataforma Wattpad. Cortesía | Niú

Meyling Soza estudió administración de empresas, pero escribir es algo que siempre estuvo en su ser. De los ocho años que lleva creando mundos, personajes y realidades, cuatro los ha invertido en producir obras para autopublicarse. Soza empezó a subir sus obras a Wattpad, una plataforma en línea para que escritores y lectores puedan leer o subir sus obras. Ésta fue lanzada en 2006, y, a la fecha, cuenta con más de 65 millones de usuarios a nivel mundial. 

La escritora de 29 años, tiene publicados una trilogía y dos libros individuales. La trilogía amor comprende: “Crónicas de un amor”,Al encuentro del amor” y “Salvada por el amor”. Otra de las obras disponibles en Wattpad es “Danzando con el diablo”: “Es la más popular y narra la historia de Luciana, una talentosa y joven bailarina. Es una obra cargada de una cruel realidad. Aborda la obsesión, trata de personas y violaciones, desde un punto de vista que pocas veces se habla en las novelas, sin darle paso al romanticismo o la idea de que el amor todo lo cura”, cuenta Soza. 

Otro de los libros publicados por esta autora en esta plataforma es, “Proyecto Omega”, su primera obra: una novela de ciencia ficción que narra la vida de Mila; una niña adoptada que es el conejillo de indias de unos médicos que buscan como crear un perfecto soldado. “He tratado de experimentar en casi todos los géneros, he escrito romance, misterio y suspenso, ciencia ficción, ficción general, drama, siendo este último de mis favoritos”, cuenta.

Según Meyling, nada se compara a la sensación de tener un libro en las manos, pero considera válidas estas plataformas, para burlar la “política no escrita” de las editoriales que no se interesan por nuevos escritores y a las organizaciones que financian libros, pero solo se interesan por un tipo de contenido específico, “que es el cultural y dejan de un lado todo aquello que no se acomoda al tema”, dice.

“Siendo Nicaragua un país tan rico a nivel cultural debería de haber más concursos, editoriales, organizaciones, fundaciones que busquen nuevos talentos. Abrir la mente a temas nuevos, a nuevas narraciones, temáticas diferentes a las ya abordadas por escritores famosos del país. Ciertamente habría muchísimas sorpresas si se abrieran esas puertas. Por el momento estas plataformas gratuitas como Wattpad, Litnet, Inkspired, Kindle, han abierto una nueva forma de lectura y de publicación”, asegura Meyling.

“El libro en papel no ha muerto”

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Sergio Bustamante pone dinero de su salario e incluso realiza préstamos para autopublicar sus libros. Cortesía | Niú

Cuentos Loquillos”: es un libro con anécdotas, escritas en un lenguaje sencillo y coloquial para adolescentes y adultos. Situaciones cotidianas vistas desde una perspectiva muy particular. También incluye poemas, reflexiones y microrrelatos. Mientras que «Baky, el tapir elegante«; es una fábula infantil bilingüe. Es literatura con propósito, conlleva un aspecto estético pero va más allá, es educativo y didáctico. Está escrito en inglés y español, aborda temas sobre la preservación de la naturaleza, emociones y valores. Cuenta con más de 15 actividades para fortalecer la concentración, pensamiento crítico, vocabulario e imaginación. 

Estas obras tienen dos cosas en común, primero, fueron escritas por el mismo autor y segundo, ambas son autopublicaciones. El escritor a cargo del tiraje de ambas es Sergio Bustamante Cortez, comunicador social, abogado y escritor de 26 años. Él, decidió invertir gran parte de su salario o incluso ha hecho préstamos en bancos nicaragüenses para financiar la impresión de sus obras. 

«Cuentos Loquillos«, tuvo un tiraje de 600 ejemplares, de los cuales tiene vendidos más de 470, éste fue el primer libro autofinanciado por Bustamante. «Baky, el tapir elegante«, es la publicación más reciente, y contó con un tiraje 1,000 ejemplares, de éste se han vendido un poco más de 60 copias.

Ambos libros tienen un costo que oscila entre los 150 córdobas y 200 córdobas. “Publiqué Cuentos Loquillos en noviembre de 2017, las ventas y promoción iban genial, pero en abril de 2018 esto cambió. La crisis afectó de muchas maneras y una de ellas era que no se podía hacer promoción de un material cultural, cuando mucha gente sufría. Entonces tuve que ralentizar el proceso de ventas”, detalla Bustamante. 

Este joven escritor tiene que tener un “trabajo normal” para poder costear la publicación de sus obras, pero decidió hacerlo porque simplemente se dio cuenta que nadie más tenía la intención de hacerlo. Me gusta financiar mis proyectos porque he aprendido sobre «educación financiera», los libros son ingresos pasivos y las posibilidades con ellos son bastante amplias. De un libro derivan muchos productos más que me encantaría realizar, como series animadas, productos promocionales, audiolibros, aplicaciones móviles. La creatividad es tu límite”, asegura. 

En su caso, como emprendedor literario, no solo le toca escribir. “Tengo que editar, supervisar y armar en equipo con el diseñador. Luego, acompañar el proceso de imprenta”, explica. Según él, el libro en papel aún no muere, “creo firmemente que es posible llegar al lector de una manera más creativa. Fomentar la lectura no desde un aspecto meramente intelectual, sino divertido. Mi meta es convertirme en uno de los escritores más reconocidos de mi generación, traspasar fronteras, ver mis libros en librerías alrededor del mundo”, comenta Bustamante. 

Espacios editoriales de escritor a escritor

Aún con las limitaciones que existen para los escritores jóvenes y, de cierta forma, desconocidos, existen iniciativas en el país que fueron creadas para apoyar la publicación de sus obras. Dos de ellas son Soma y Parafernalia, plataformas editoriales para libros tanto impresos como digitales, que buscan convertirse en canales de colaboración de escritor a escritor.

Espacios editoriales como Soma y Parafernalia, dan una oportunidad a escritores jóvenes para publicar sus obras. Franklin Villavicencio | Niú

En el caso de Soma, es un espacio que nació en 2010, de la mano de cuatro escritores jóvenes, quienes pronto lograron obtener financiamiento de algunas organizaciones. En ese período lograron publicar al menos seis obras impresas. “He tenido experiencia, en publicar y autogestionar espacios de publicación para otros escritores. En mi caso, tuve un libro publicado por Uruk Editores, bajo un contrato de edición. Sin embargo, desde entonces me empezó la inquietud sobre el costo-beneficio que conlleva estos contratos”, cuenta Luis Báez, quien actualmente dirige la parte editorial de Soma. 

Báez detalla, que el contrato le designaba un porcentaje bastante bajo sobre el precio de venta de los libros y además, tuve que ceder por cinco años los derechos sobre ese libro, lo cual significaba que no podía publicar o usar su obra libremente sin autorización de la editorial “y aunque la difusión fue buena, pensé que también los autores podríamos hacernos cargo de ella, gracias a las herramientas que nos ofrecen las nuevas tecnologías”, dice el autor que cuenta con una trayectoria de más de ocho años como escritor. 

Fue así que nació Soma, que, aunque estuvo en pausa durante un par de años, este 2019 se reactivó para suplir los espacios que han desaparecido como las convocatorias que realizaba el Centro Nicaragüense de Escritores dos veces al año. Por eso, según cuenta Báez es que “a través de Soma queremos ofrecer un espacio donde el autor pueda publicar su obra en condiciones justas y no restrictivas sobre la propiedad de su obra”, dice.

Parafernalia, ediciones digitales, es otra plataforma digital que Alberto Sánchez Argüello, otro escritor joven, sacó adelante, al ver la falta de sellos editoriales que permitan a los jóvenes escritores divulgar sus obras. Su creación surgió de pláticas con otros jóvenes escritores que buscaban espacios donde ser publicados en 2012. 

A la fecha tiene más de 20 obras publicadas de diferentes autores nicaragüenses y, también, internacionales. Las obras se publican bajo licencia Creative Commons, el cual sirve como una licencia para compartir libremente en la red las obras, sin afectar los derechos de autor. La iniciativa fue creada sobre todo por las pocas opciones a nivel literario tanto en poesía y narrativa. 

Tanto Soma como Parafernalia, son iniciativas literarias sacadas adelante por escritores jóvenes, que al igual que Meyling y Sergio, se han tenido que enfrentar a la negativa generalizada de publicar autores jóvenes y, sobretodo, de cierta forma desconocidos. Según Báez, la autopublicación es una alternativa válida y eficiente para darse a conocer: “sé de varios autores como Ezequiel D’León, Maynor Cruz, Alberto Sánchez Argüello, Linda Báez Lacayo, Carlos M-Castro, Jorge Campos, Abelardo Baldizón -entre otros- que han apostado a esto, con diversos resultados”, comenta.