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Simone Biles y la carga sobre sus hombros
Simone Biles
Simone Biles / EFE | Foto: Ronald Wittek | Niú

El tema de la salud mental debe tratarse con seriedad en el deporte. No debe verse como un pretexto o excusa, es una realidad y debe hablarse con responsabilidad para que los deportistas como Simone Biles, o como la tenista Naomi Osaka dejen de sentir esa carga sobre sus hombros, y vuelvan a sonreir dentro y fuera del campo de juego.

     

Para la Campeona Mundial y Olímpica de la Gimnasia Artística, Simone Biles no ha sido fácil tener toda la atención mediática y pública antes y durante de los Juegos Olímpicos Tokyo2020.

“Siento que tengo el peso del mundo en mis hombros ”, expresó Biles en su cuenta oficial de Instagram, luego que en la fase clasificatoria por equipos tuvo varios fallos en su demostración individual.

En la final grupal en el Ariake Center, cuando se preparaba para realizar su salto en el potro, a Biles se le notaba inquieta. Su mirada era esquiva, entre lo ansiosa y preocupada. El saber que millones están viéndola y esperan que sea perfecta, pero no fue así, esa carga que sentía se expresó en su salto, con una caída muy incómoda, de la cual obtuvo apenas 13.766 puntos, por debajo de sus rivales.

Su expresión era de tristeza, una mezcla entre la preocupación y agitación de seguir teniendo deslices y mirando cómo se alejaba esa medalla de oro. Pocos momentos después Simone salió de la competencia por equipos y fue reemplazada por Jordan Chiles.

La Federación Internacional de Gimnasia afirmó que la estadounidense se retiraba por “lesión en el tobillo”. Biles siguió en el centro deportivo, se le miró apoyar moralmente a sus compañeras y al final de la jornada felicitó a sus rivales, las gimnastas del Comité Olímpico Ruso por el triunfo obtenido.

En el podio, Biles recibió su medalla de plata. Cabizbaja, miró su presea plateada. Todos habíamos esperado una escena diferente, ella misma y el equipo pensaron retener el reinado de la gimnasia, pero las rusas fueron impecables.

Aunque Biles arrastraba con alguna lesión previa a estas olimpiadas, es notorio que toda esa atención y presión que recibe para ser la mejor, no ha actuado de manera positiva en su salud mental, un aspecto que claramente afecta a los atletas.

Ante el retiro de Usain Bolt y Michael Phelps, Biles quedó como la figura de los Juegos y con la responsabilidad de seguir cosechando medallas de oro. Ser el espectáculo central para los millones de aficionados y medios de comunicación, quienes esperan la perfección y supremacía de la mejor gimnasta del mundo.

“No quería seguir participando, dudando de mí misma. Hago que parezca que la presión no me afecta, pero maldita sea, a veces es difícil”, expresó Biles al periodista Hoda Kotb, luego de la competencia, admitiendo que sus inseguridades la invadieron ante la carga que sentía.

Mantenerse suprema, sonriente en sus terceros juegos consecutivos es difícil y hace falta ver a la persona que se esconde detrás de la gimnasta. Permanecer en la cima es lo más complicado que existe y si la mente se rinde ante estas presiones suele reflejarse en el rendimiento deportivo.

El tema de la salud mental debe tratarse con seriedad en el deporte. No debe verse como un pretexto o excusa, es una realidad y debe hablarse con responsabilidad para que los deportistas como Simone Biles, o como la tenista Naomi Osaka dejen de sentir esa carga sobre sus hombros, y vuelvan a sonreír dentro y fuera del campo de juego.

“Debemos proteger nuestro cuerpo y nuestras mentes y no solo hacer lo que el mundo espera que hagamos. Ahora la salud mental debe tener más importancia en el deporte”, siente Simone Biles.

*Este artículo fue publicado originalmente en el blog de la autora: Zona de Penal