Estilo

Una serenata de esperanza para las presas políticas
Las presas políticas del penal La Esperanza recibieron una serenata. Carlos Herrera | Niú

Un grupo de mujeres visitó, desde afuera, con música a las detenidas por el régimen de Ortega-Murillo.

     

Al ritmo de marimba, guitarra y palmas, un grupo de mujeres dedicó una serenata a las presas políticas del régimen Ortega Murillo, detenidas ilegalmente en el Sistema Penitenciario La Esperanza, en Tipitapa.

La manifestación llamada “Serenata por la libertad”, comenzó desde las nueve de la mañana y duró más de una hora y media, pese al asedio policial. Al menos 35 mujeres han sido detenidas por el Gobierno en el marco de las protestas, según las organizadoras del plantón.

“Siempre las hemos tenido muy presentes y quisimos traerles un mensaje de aliento, de solidaridad. Las feministas de Nicaragua estamos con las secuestradas, con todos los detenidos, exigiendo su liberación inmediata”, expresó Ana Quirós, directora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas).

Con música que salía desde un inmenso parlante, con globos inflados con helio, y pancartas con imágenes de las presas políticas, las mujeres gritaron consignas para que las presas políticas las escucharan.

“Ellos quieren silenciar a las mujeres con su detención, quieren hacer que el pueblo de Nicaragua se calle y deje de demandar libertad, igualdad y democracia. Vamos a seguir exigiendo que el sistema judicial corrupto sea cambiado, porque un sistema que mete presa a un mujer que está en fase terminal de cáncer y no le da su liberación, es un sistema criminal”, manifestó Quirós.

La mujer a la que se refiere Quirós es Brenda Muñoz, detenida en el mes de julio en el municipio de Diriá por paramilitares. En La Esperanza también se encuentran Elsa Valle, quien tiene lastimado su tobillo derecho y no ha recibido atención médica; y entre otras, también está Irlanda Jerez, líder de los comerciantes autoconvocados del mercado Oriental.

Varios vehículos que transitaron por la zona sonaron sus bocinas, en respaldo a las detenidas.

Escucharon el mensaje

La serenata que llevó el grupo de mujeres fue bien recibida por las presas políticas. “Ellas escucharon todo, las canciones, la marimba. Las animó todo y se entusiasmaron cuando dijeron sus nombres. Fue una algarabía ahí adentro”, afirmó Mariela Cerrato Vázquez, madre de María Adilia Cerrato.

Cerrato Vázquez logró hablar con su hija. María Adilia le transmitió la alegría de todas las detenidas. “Se pusieron a cantar. Lo que hicieron fue una gran acción, las motivó, les dio más ganas de seguir. Me dijo que no se olviden de los presos políticos, de nadie”, repitió.

Afuera la actividad culminó con las notas del Ave María y del Himno Nacional. Las mujeres soltaron varios globos al aire que se fueron rumbo a La Esperanza. Por momentos, algunas de las detenidas respondieron las consignas que sus compañeras gritaron desde afuera.

“Libres nos llevaron”, gritaron las mujeres desde la cárcel y desde afuera las visitantes respondieron: “libres las queremos”.

Mirna Blandón, de la Articulación Feminista de Nicaragua, expresó que convocar para esta visita no fue difícil, pues al saber que hasta la fecha son 35 mujeres han sufrido la represión y se encuentran detenidas ilegalmente, (17 en La Esperanza), bastó para que el sentido de justicia y democracia, les impulsara a demostrar que no están solas.

“Su libertad de conciencia las tiene aquí. Y esa libertad de conciencia nos tiene a nosotras en este lado. Estamos aquí porque condenamos a esta dictadura terrorista, machista, misógina, porque también las mujeres están sufriendo demasiado maltrato. Son doblemente discriminadas por el hecho de ser mujeres, al momento de ser enjuiciadas y ser detenidas”, refirió Blandón.

Manifestó que los familiares de las mujeres detenidas, no han denunciado las torturas por temor a represalias.

“No han querido hacer públicos los actos de violencia sexual y de violación sexual. Las desnudan, les pegan, las hacen hacer sentadillas desnudas, es decir, las manosean los policías. Es una violación a la dignidad de las mujeres y encima de ese abuso sexual, tienen que guardar silencio porque son reprimidas y amenazadas de que si publican esos actos de violación corren peligro ellas y sus familias”, afirmó Blandón.

Las mujeres se marcharon y aseguraron que no será la primera ni la última vez que llegarán con serenatas. Expresaron que tienen un compromiso con las presas políticas, y que la solidaridad las mueve para que estas no se sientan solas.

“Aquí estamos las mujeres, siendo la voz pública. Ellas tienen su propia voz en su defensa, pero nosotras tenemos la voz en la calle para decirles que no vamos a descansar hasta que estén libres. A pesar que haya juicios amañados. A pesar que no les permiten las visitas familiares”, finalizó Blandón.